Fuego en las montañas | Asisten a las familias salteñas de Iruya y Nazareno afectadas por el fuego

Los incendios potenciados por ráfagas de vientos inéditos ya consumieron al menos 7 mil hectáreas de pastizales que los pobladores utilizaban para el pastoreo de sus animales.

Como informáramos ayer, la combinación de sequía extrema, pastizales secos y ráfagas del viento Zonda se cobró su primera víctima fatal en el norte del país. Un hombre de 38 años que perdió la vida mientras intentaba frenar el avance de las llamas en absoluta soledad.

“El calvario del vecino comenzó el último sábado. Desesperado por los focos que amenazaban la zona de alta montaña ubicada entre Nazareno e Iruya, subió hasta el paraje Punta Laja para intentar sofocar el incendio por sus propios medios. Al perder todo tipo de contacto, su familia reportó la desaparición. Horas después, los equipos de rescate encontraron el cuerpo en un campo de difícil acceso. El fiscal penal Daniel Espilocín confirmó que la muerte se produjo por un shock hipovolémico a raíz de las gravísimas quemaduras que la víctima sufrió en todo el cuerpo”, resumen algunos medios nacionales la noticia que en Salta se difundió ayer.

Municipalidad de Salta

Pero eso no es todo. Las llamas en esa zona de montañas ya redujeron a cenizas casi 7.000 hectáreas en esa región. Cerca de 50 familias de pequeños productores lo perdieron todo: sus animales, las pasturas y las instalaciones ganaderas quedaron completamente carbonizadas. Aunque un frente frío del este trajo algo de alivio en las últimas horas y empezó a apagar las llamas, la destrucción obligó a la Municipalidad local y al secretario del Interior provincial, Javier Diez Villa, a firmar de urgencia un convenio de asistencia financiera no reintegrable para intentar ayudar a los damnificados.

Otras noticias