La advertencia fue realizada por Osvaldo “Valo” Romano, presidente de la Federación Salteña de Fútbol y delegado regional del Consejo Federal de Fútbol, a través de una publicación en su cuenta oficial de Facebook.
Los clubes de barrio atraviesan una situación cada vez más difícil. El aumento de tarifas, impuestos y gastos cotidianos, sumado a la caída de aportes privados o lo recaudado en rifas y colaboraciones familiares pone en riesgo el sostenimiento de instituciones que cumplen un rol social clave.
Romano sostuvo que, aunque la inflación muestre una baja, los gastos que enfrentan los clubes siguen creciendo. En ese escenario, muchos dirigentes comienzan a alejarse porque también atraviesan dificultades personales y económicas. Según planteó, los aportes que antes llegaban de colaboradores, sponsors o familias se redujeron marcadamente. “Los aportantes tienen otras prioridades más fuertes que el club de sus amores”, señaló por FM Aries. El dirigente también advirtió que el apoyo del Estado, cuando llega, representa apenas una ayuda pequeña frente a las necesidades diarias de estas instituciones.
Para Romano, la situación alarma porque los clubes cumplen una función comunitaria difícil de reemplazar: contienen a niños y jóvenes, generan pertenencia, promueven valores y sostienen espacios de inclusión en barrios y localidades del interior. “Son motores de desarrollo local, lugares donde se fomenta el trabajo en equipo, la disciplina, el respeto y la resiliencia” destaca en su posteo.
“Nuestras instituciones están en serio riesgo de cerrar sus puertas”, advirtió Romano, al expresar la preocupación que atraviesa a dirigentes que trabajan diariamente para sostener espacios deportivos y sociales. El planteo expone una realidad que golpea especialmente a los clubes más chicos, donde cada rifa que no se vende, cada sponsor que se pierde o cada cuota que una familia deja de pagar puede afectar directamente el funcionamiento cotidiano.

