El presidente del Cofruthos alertó sobre la crisis de consumo que afecta al sector. Verduleros de barrio cerraron sus negocios ante la imposibilidad de sostener pérdidas.
El consumo de frutas y verduras registró una caída del 50% respecto del año anterior, según informó Juan Russo, presidente de Cofruthos. La retracción abarca no solo a este centro concentrador, sino que se extiende a otros mercados del país y se refleja en la comercialización general del sector.
El fenómeno genera pérdidas significativas en la cadena de distribución. Según información publicada por FM Aries, Russo señaló que «este último año fue muy bajo el consumo» y agregó que en otros mercados los comerciantes debieron vender productos por debajo del costo para evitar pérdidas mayores.
Las frutas y verduras poseen una vida útil limitada. Un cajón de tomates u otra hortaliza que no se comercializa a tiempo genera pérdida total de la mercadería, lo que profundiza el impacto económico en vendedores y productores.
Como consecuencia de esta situación, algunos verduleros de barrio cerraron sus negocios y migraron hacia otras actividades económicas. La dificultad para sostener costos operativos y absorber pérdidas por inventario no vendido resultó insostenible para estos comercios de escala menor.
El retroceso en el consumo afecta también a productores agrícolas, que enfrentan reducción en la demanda y presión sobre márgenes de ganancia en toda la cadena de comercialización.

