La mora en el pago de rentas pasó de niveles inferiores al 5% a ubicarse entre el 5% y el 15%, según relevó la Cámara Inmobiliaria local. Los atrasos, que iniciaron con semanas de demora, se extendieron a períodos de 30 a 60 días.
La morosidad en los alquileres de Salta registró un crecimiento significativo. El presidente de la Cámara Inmobiliaria de Salta, Juan Martín Biella, indicó que «esto empezó a principio de año. Empezaron con semanas, quince días; hoy la mayoría está entre los treinta y los sesenta días». La situación refleja el deterioro de la capacidad de pago de las familias en la provincia, como señaló Nuevo Diario en su cobertura del tema.
A pesar del incremento de la mora, no se registró un aumento proporcional en los desalojos. Biella explicó que existe un nivel importante de diálogo entre propietarios e inquilinos, con casos en los que las familias optan por desocupar las viviendas o no renovar contratos antes de que el conflicto llegue a los tribunales.
Los ingresos de los trabajadores no crecieron al ritmo de los gastos. Aunque algunos propietarios aceptaron renegociar valores de rentas, las familias continúan enfrentando dificultades. Biella señaló que el alquiler no fue el componente que más aumentó, sino que el peso de impuestos y servicios sobre los hogares incidió más en la reducción de la capacidad de pago.
El mercado inmobiliario salteño también experimenta cambios en la oferta. La menor actividad turística propició que propiedades destinadas al alquiler temporario o a la actividad minera ingresaran al mercado de alquiler tradicional, generando una oferta «muy importante». Biella planteó la necesidad de recuperar el acceso al crédito hipotecario para que las familias puedan proyectar la compra de vivienda propia y reducir la dependencia del alquiler.

