Consideró que la agenda del oficialismo nacional desvía la atención de las urgencias que existen en el norte. Cuestionó la falta de respuestas ante la crisis, la paralización de las obras públicas y las dificultades para acceder a servicios esenciales.
“Hace mucho tiempo que no puedo hacer lecturas políticas porque no hay política”, afirmó Sáenz al sitio Infobae al describir el panorama institucional del país. “La gente está esperando que se le resuelvan los problemas, hay personas que no llegan a fin de mes, empresas que cierran y rutas que están destrozadas”, agregó.
En este punto, Sáenz lamentó que las internas partidarias y los debates de las cámaras legislativas ocupen el centro de la escena mientras se postergan las necesidades básicas. “Venimos discutiendo tantas cosas que, en definitiva, a nosotros o al pueblo en general no le interesan”. A renglón seguido, Gustavo Sáenz enumeró los problemas más sensibles que golpean el bolsillo y la salud de los sectores más vulnerables de la sociedad salteña. “Que no se hable de las rutas, de la falta de medicamentos oncológicos, de que los jubilados no tienen para comer o comen salteado, de los discapacitados… la gente la está pasando muy mal”, detalló.
Finalmente, el mandatario recordó el impacto presupuestario que significó para la provincia absorber los costos de programas esenciales que Nación decidió recortar de forma unilateral. “Nos hicimos cargo de medicamentos oncológicos, del corte del subsidio al transporte, del incentivo docente, de obras sociales provinciales detonadas y de más de dos mil viviendas que estaban sin terminar”, concluyó Sáenz.

