El costo del colectivo supera el doble del límite recomendado por organismos internacionales para el gasto en traslado. El sector reclama al menos 40 viajes mensuales con descuento y denuncia una desigualdad con otras provincias.
Trabajadoras de casas particulares de Salta se reunieron con el presidente de SAETA, Claudio Mohr, para exponer el impacto del costo del transporte público en sus ingresos. Las representantes del grupo «Unidas Podemos Lograrlo», Ana Díaz y Daniela Guantay, presentaron cifras concretas: una empleada del sector que trabaja 192 horas mensuales y cobra $410.775 de bolsillo destina $104.400 al pago de boletos, lo que equivale al 23,3% de su salario.
El dato supera ampliamente los parámetros fijados por organismos internacionales. «La Organización Internacional del Trabajo establece que el salario debe cubrir un nivel de vida decente incluyendo el transporte. El Banco Mundial fija como techo razonable que el gasto en traslado no supere el 10% del ingreso del hogar. Nosotras estamos pagando más del doble. Cuando supera el 15% ya implica exclusión y pobreza de movilidad según ONU-Hábitat», señaló Díaz. «Esto no es trabajo decente», remató.
Ante el reclamo, Mohr explicó el funcionamiento del sistema y destacó los beneficios vigentes —tarifa plana, gratuidades y 50% de descuento en transbordos—, pero no asumió compromisos concretos. Las trabajadoras, en tanto, también se manifestaron en la vía pública para exigir la implementación de un Boleto Social Inclusivo que contemple al menos 40 viajes mensuales con descuento.
Según consignó el medio Gente de Salta, el sector además señaló una disparidad con otras jurisdicciones del país. «En Buenos Aires, el Personal de Casas Particulares es beneficiario de la Tarifa Social SUBE con 55% de descuento por Resolución 48/2024 del Ministerio de Transporte de Nación. En Salta no tenemos SUBE, por eso pagamos tarifa plena», afirmaron las referentes del grupo.

