Violencia de género y pobreza | El femicidio de Pamela muestra la peor cara de Salta

Foto: Germán Vildoza.

Tenía doce años, vivía en una comunidad wichi del departamento Rivadavia, donde ayer se realizó un velorio humilde y doloroso. Su padre pidió justicia.

El femicidio de Pamela Julia Flores conmueve a la provincia. No sólo porque se trata de otro caso de violencia de género, sino porque ocurrió en una comunidad wichi del norte salteño, donde se combinaron factores que muestran la peor cara de Salta, donde no hay justicia de ningún tipo y la desigualdad es ley.

La imagen más fuerte quizás sea la del velorio de la joven de doce años que se realizó en las últimas horas. Un ataúd descolorido posado sobre sillas frágiles en un piso de tierra, con lonas y palos como estructura improvisada. Una postal de la miseria que en Salta nunca se agota.

«Pido justicia, que se esclarezca todo y que haya una investigación a fondo. Necesito justicia por mi hija y que esto no quede impune. Los culpables tienen que pagar», dijo Tomás Roberto Flores, padre de la víctima, en medio de la humilde ceremonia.

Pamela vivía en en la comunidad Misión Kilómetro 2, del departamento Rivadavia. Su cuerpo, con heridas de arma blanca y signos de abuso, fue hallado el sábado, cerca del acceso a la localidad de Pluma del Pato. Sus restos ahora descansan en el cementerio de la zona.

El Tribuno informó que hasta ahora hay un solo detenido, un joven de 17 años. Pero en la comunidad creen que pudo haber más de un asesino. Es lo que dijo el presidente de la comunidad, Raúl Manuel, quien ayer expresó: «Nosotros creemos que la mató más de una persona. Queremos que la justicia haga su trabajo como corresponde porque para nosotros siempre encuentra un solo culpable, que a veces no es el verdadero y con eso se cierra».

«Creemos que la mataron en otro lugar y que la plantaron en la comunidad porque no encontraron ni el arma blanca, ni la ropa ni el calzado ahí. Todo eso falta», agregó.