Cristian Gallardo.

Tres de los cuatro detenidos por la muerte del joven estuvieron involucrados en otros casos.

Tres de los cuatro policías detenidos por el asesinato de Cristian Gallardo poseen graves antedecentes penales que ya anticipaban una conducta brutal avalada por el Estado.

Ricardo José Antonio Llaves, Ricardo Ezequiel López, Lucas Maximiliano Ozuna y Jorge Antonio Olea están detenidos, acusados de homicidio simple por la muerte de Cristian Gallardo, el joven de 23 años que murió el 23 de agosto arriba de un vehículo de la Policía de Salta.

Gallardo era trasladado a una dependencia policial por un supuesto hecho delictivo en la zona sudeste de la ciudad. Con un vídeo difundido en las redes, la familia de la víctima denunció que los efectivos lo golpearon salvajemente mientras Cristian pedía que se detuvieran.

La semana pasada se halló sangre y un diente de Gallardo en el móvil. La versión oficial, difundida en un parte policial el mismo día del hecho, aseguraba que la víctima se había «descompensado» y había recibido ayuda inmediata de los oficiales. El parte fue borrado de la página de Prensa de la Policía de Salta.

Un breve repaso a los antecedentes muestra que el habitual discurso de «manzanas podridas» del gobierno de la provincia se diluye cuando la mayoría de los involucrados había tenido algún tipo de roce con la ley.

López es quien posee la mayor cantidad de antecedentes penales. Este oficial de 34 años de edad fue denunciado por violencia familiar en 2008. En marzo de 2016 estuvo involucrado en una causa por amenazas. En 2017 fue denunciado por vejaciones calificadas y privación de la libertad personal.

Olea, nacido en 1977, fue denunciado en 2017 por vejaciones agravadas por uso de violencia y lesiones graves. Llaves, también de 34 años de edad, estuvo involucrado en 2018 en una causa por vejaciones agravadas por el uso de violencia.

Ozuna, el más joven de los cuatro (33 años) no tenía antecedentes penales hasta el caso Gallardo.

“Mi hijo murió en el carro ese, le sacaron el diente y encontraron hasta sangre en la camioneta”, dijo Alicia Salas, madre de la víctima, en Radio Vos.

“Lo único que pido es justicia, que los policías estén presos, que paguen porque me devolvieron a mi hijo en un cajón. Quiero que le den 35 años a los policías, que queden presos”, añadió la mujer.