Veinte años por matar a su suegra mientras dormía

Un hombre fue condenado a veinte años de prisión de ejecución efectiva por resultar autor material y penalmente responsable del homicidio calificado de su suegra.

Cristian Gabriel Caiguara fue condenado a veinte años de prisión efectiva  luego de confesar haber asesinado a su suegra mientras dormía. El fallo fue dictado por la jueza Paola Marocco en juicio abreviado.

El hecho ocurrió el 19 de mayo de 2017 cuando el imputado  utilizó un cuchillo que asestó a la víctima mientras dormía y luego se dio a la fuga. A causa de las heridas Celina Primitiva Quipildor, falleció el  2 de junio pasado. Una de las hijas de la víctima fue testigo de la agresión y reconoció al acusado.

El fiscal Penal 3 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Rodrigo González Miralpeix fue quien solicitó el  juicio abreviado ante la Sala 7 del Tribunal. En el requerimiento, el profesional del derecho manifestó que estaba seguro de que el homicidio fue premeditado, ya que, valiéndose de un arma blanca, el acusado apuñaló a la mujer en una zona vital, aprovechando su situación de indefensión y luego huyó.

El enojo de Caiguara con su suegra fue a causa de una discusión ocasionada el día anterior. La señora le habría informado la posibilidad de que su hija se vaya de la ciudad y también habría manifestado estar de acuerdo en el caso de que ella quisiera formar una nueva pareja. Una horas antes del ataque el agresor expresó ante su ex mujer y su suegra que “Ella no será de nadie” y “de mi no te vas a deshacer, si te vas, ahí me voy a volver bien loco”.

Entre los elementos probatorios constan los testimonios de la ex mujer de Caiguara quien explicó la situación de la pareja y la forma en la que el imputado estaba tomando todo el proceso. También hay un testimonio de una hija de la víctima quien fue testigo del asesinato.

De las distintas diligencias realizadas salió a la luz que la separación fue a causa de que el acusado quiso abusar sexualmente de su cuñada. El hijo de la pareja era la única razón por la que se veían y Quipildor era quien mediaba entre ellos ya que tenía mucho aprecio por su yerno.

Fuente: Nuevo Diario de Salta