Muchos argentinos tienen definido su voto por alguno de los frentes políticos del país sin ponderar el apellido de los candidatos. Consultamos al encuestador Benjamín Gebhard si estamos ante algo episódico o una nueva “normalidad” política.

Fue hoy en el programa Cuarto Oscuro que se emite por FM La Cuerda (104.5). Allí se retomó el caso de la encuesta que la consultura Oh! Panel realizó en todo el país. Preguntó a qué espacio votaría si las elecciones legislativas del 2021 fueran hoy: el 34% dijo que lo haría por el Frente de Todos; el 28% por Juntos por el Cambio; y un 21% se declaró indeciso. El dato, no obstante, era otro: la encuesta prescindía de nombres y apellidos de candidatos. El director de la Consultora We dijo al respecto.

Municipalidad de Salta

“Esto se vio mucho en las legislativas del 2017 donde prácticamente no importaban los candidatos. De hecho, había como una indicación de lo que era Cambiemos en ese momento: no gastar mucho en gigantografías y cartelería para instalar candidatos porque la gente iba a votar el espacio, la marca. Fue el caso de Martin Grande acá en Salta. Hoy está pasando lo mismo: se va a imponer un clivaje que a ser el de peronismo – kirchnerismo versus antiperonismo-antikirchnersimo. Eso ya se empieza a ver en las dinámicas”, sentenció.

Gebhard lo ejemplificó con lo ocurrido recientemente con la discusión en torno a la quita de un punto de porcentaje de la coparticipación a CABA para ser trasferido a provincia de Buenos Aires. “Uno pudo ver que el gobierno nacional propuso discutirlo con el clivaje centro versus periferia; porteños versus interior. Larreta le respondió con otro clivaje: la forma de gobernar del peronismo contra una versión de dialogo. Me parece que esas van a ser dos estrategias comunicacionales. Claro que si te vas a Córdoba donde hay un antikirchnerismo fuerte, el clivaje que propone Alberto Fernández no le alcanzaría al cordobés para votar al oficialismo, aun cuando vaya en contra de los intereses prácticos de los cordobeses”, aventuró.

La situación muestra aspectos espiralados: de la potencia que tuvieron alguna vez los partidos se pasó a la supremacía de los candidatos y ahora nos dirigiríamos al de las coaliciones. ¿Estamos ante rasgos episódicos de la política o un nuevo rasgo estructural?, se le preguntó. “En términos nacionales me parece que va siendo estructural. Dos coaliciones antagónicas y en donde la decisión va a estar entre uno u otro. Ahora bien, cuando uno ve las mediciones ve que cuando la gente se identifica hay tres tercios: el Frente de Todos, otro que se identifica con Cambiemos y otro tercio que no sabe. Por eso las actitudes moderadas van a ser la que terminen definiendo las elecciones porque hay que ir a buscar a ese indeciso”.

No obstante, Gebhard destacó otra variable importante. “Todo depende también de lo que está en juego en el momento mismo de las elecciones. Si uno mira el escenario nacional van a primar los espacios y no va a importar tanto quienes sean los candidatos del Frente de Todos o Juntos por el Cambio. Si uno ve la elección salteña del año pasado, se estaba eligiendo otra cosa: un gobernador y un cambio de época. Entonces, Leavy estuvo lejos de que le alcanzara ser parte de un frente nacional que ganó en casi todo el país, además de que él como figura no logró entusiasmar. De allí que tendrá que ver con qué se elige en determinado momento”, concluyó.