«Un ghetto del Siglo XXI» | Hablan de un etnocidio en el Chaco salteño por la falta de servicios y acceso a la salud

La llegada del coronavirus a las comunidades mostró aún más la gravísima realidad para los habitantes de la zona.

En un comunicado difundido este miércoles, la Fundación Cultural Cebil aseguró que las comunidades del Chaco Salteño viven un etnocidio.

«El Chaco Salteño es un gheto del Siglo XXI», asegura el comunicado, que hace un llamado público «sobre la acuciante situación de las comunidades originarias del norte de la provincia, donde el COVID ha llegado sin la contención y las medidas sanitarias, que son responsabilidad indelegable del estado municipal, provincial y nacional».

«La desnutrición fue por años un etnocidio de baja intensidad, naturalizado, en la exclusión endémica de sus derechos a una eduación intercultural y la tenencia de la tierra. Sin embargo, nuestros hermanos originarios siguen vivos y resistiendo. Wichí, chorote, chulupi, tapiete, guaraní, chané, dignos hermanos por los cuales hoy Salta tiene que levantarse digna, en una sola voz. Ellos son parte de nuestra humanidad más profunda», sigue el texto.

«Esta situación de pandemia dio visibilidad y magnificó la deplorable situación sanitaria de los hospitales donde nuestros hermanos originarios llegaron siempre en situación terminal para morir. Esta situación no es aislada. El mapa donde hay mayor mortalidad del COVID es en la gente de menores recursos, sin la alimentación suficiente, asistencia, medidas preventivas ni posibilidades de aislamiento por no poseer viviendas adecuadas y deben salir a trabajar en lugares de alta exposición», agrega.

«En este momento, sobre todo en la zona del Chaco Salteño, departamento Rivadavia, no hay agua, por desatención y falta de fondos para la construcción de los pozos de provisión. No llegaron los módulos alimentarios. No se tomaron las previsiones para que el Correo Argentino y Banco Macro llegue con los caudales de dinero para las asignaciones familiares, IFE y otras situaciones, como sueldos de auxiliares bilingues», insiste, y remarca: «Hay muchos casos de COVID no registrados ni controlados con los protocolos adecuados por falta de lugares apropiados y suficientes de aislamiento, sin insumos médicos, menos respiradores suficientes. Se sospecha que muchas muertes por COVID en la zona no se registran como tales, sino por el síntoma principal, como paro cardiorespiratorio, una metodología muy similar a como se disminuían los índices de muerte por desnutrición, asentando el síntoma y no el causal real de muerte».