U.N.Sa. | Ayer socios hoy rivales: el rector Antonio Fernández disputa poder con su padrino político Víctor Claros

Víctor Hugo Claros (izquierda) y Antonio Fernández Fernández (derecha).

El 27 de Abril se renuevan cargos de representantes estudiantiles y graduados. La disputa entre los ex socios por el poder es clave en un año donde se acomodan las fichas de cara a las elecciones a Rectorado y Decanatos en 2019.

La política universitaria transita fechas importantes de elecciones y conformación de fuerzas para 2019, año en que se renovarán autoridades de Rectorado y Decanatos. El próximo 27 de Abril habrá elecciones para elegir nuevos representantes de Estudiantes y Graduados en el Consejo Superior, los Consejos Directivos y el Consejo de Investigación.

El tire y afloje, podríamos decir, es una disputa entre la actual administración de Rectorado, encabezado por el contador Antonio Fernández Fernández, y la gestión anterior que fuera conducida por el actual Decano de la Facultad de Ciencias Económicas, Jurídicas y Sociales, el contador Víctor Hugo Claros quien fue el que impulso la candidatura del propio Fernández Fernández. Al menos esa es la polarización entre quien desea continuar en el cargo por un lado, y de quién desea volver por el otro.

“La inoperancia y la persecución. Síndrome de una situación de que el barco se hunde” fue el título de numerosos panfletos que aparecieron misteriosamente la última semana en distintos lugares de la unas mientras el contenido del panfleto dice así: “La Universidad Nacional de Salta atraviesa una de las gestiones más INOPERANTE de la historia, el Rector Antonio F. Fernández maneja un barco sin timón, ‘parece el TITANIC’, dejando durante estos dos años de gestión un saldo lamentable. Sin objetivos para la U.N.Sa, y sin mensaje sobre la defensa de la Educación Pública, además de declararse defensor de las Políticas Macristas anti-social, este personaje navega sobre aguas turbulentas. No cuenta con el Poder Político del Consejo Superior, se pelea con todos los Decanos y somete a situaciones de extrema vulnerabilidad a la Comunidad Universitaria, así como lo está haciendo con los PAU iniciando sumarios a todos por cualquier cosa”.

Y continúa: “Esto es parte de una situación de emociones que sucumben a la Universidad Nacional de Salta en un letargo sueño sin rumbo, estas prácticas de opresión tienen la firma y sello del Rector y su nuevo aliado el Secretario General Rubén Correa”. Firma el panfleto un denomindo “Colectivo Revolucionario”.

Por otro lado, la reciente abierta página de Facebook “Primero la UNSa” que comunica la política del oficialismo universitario muestra una crítica a la gestión anterior dice: “Hoy tenemos que hablar de cómo vamos a apoyar a Medicina, una de las tantas carreras creadas en otras épocas sin estructura ni financiamiento”. Pero para que quede claro por qué espacio se inclina dicha página, cabe destacar la presencia del exconcejal capitalino por la Unión Cívica Radical y allegado al Secretario General de la Unviersidad, Alberto Salim, como candidato al Consejo Superior por el estamento Graduados.

El poder político es, sin dudas, lo que se dirime por estos días. La disputa por cerrar filas con agrupaciones estudiantiles y graduados es una clara muestra de lograr mayorías en el Consejo Superior, órgano donde se discute la política universitaria en general. De hecho, son varias las listas que se identifican con tal o cual espacio, si de polarización hablamos.

Sin embargo, las posiciones de los Decanatos también forman parte de la correlación de fuerzas. Las Facultades de Salud, Ciencias Exactas e Ingeniería aparentan “buena relación” con la de Ciencias Económicas. Las posiciones fluctuantes- y tal vez las más críticas para con ambos espacios- de los Decanatos de las Facultades de Ciencias Naturales y Humanidades que serán claves para esa conformación de fuerzas en el año previo a la renovación de autoridades.

Todo parece indicar que acompañarán al Rector Antonio Fernández Fernández. La política, muchas veces, responde al sabio proverbio árabe “el enemigo de mi enemigo es mi amigo”. Sólo queda esperar.