Tres cumbres peronistas y ningún gobernador

En Catamarca hubo ayer un tercer encuentro del peronismo pidiendo la unidad. Como en San Luis en marzo y Gualeguaychú el vienes pasado, no hubo un gobernador justicialista presente. Ayer ni la gobernadora catamarqueña, Lucia Corpacci, participó del encuentro.

Evidentemente los gobernadores justicialistas tienen su propia estrategia y no quieren que el fragmentado peronismo le tuerza la misma. Ya van tres encuentros que se reivindican como posibilitadoras de lograr la unidad justicialista de cara al 2019 aunque ningún mandatario se hizo presente.

Ayer los medios catamarqueños informaron que en el encuentro de Catamarca la gobernadora catamarqueña recibió a varios peronistas que llegaron a su provincia en su despacho, les ofreció un ágape pero ella no se apareció en público con ellos. “El recelo de Corpacci, que en la recepción privada -no se distribuyeron fotos oficiales del encuentro- habló de proponer la unidad donde el PJ esté desunido, replica la lógica que perfiló en la cumbre de Gualeguaychú, Entre Ríos”, enfatizó el diario Clarín que recordó lo obvio: que en San Luis sólo estuvo el anfitrión Alberto Rodríguez  Saá y que en Gualeyguachú ni siquiera estuvo Gustavo Bordet.

Del encuentro de Catamarca participan Agustín Rossi, Felipe Solá, Alberto Fernández, Daniel Filmus, Fernando «Chino» Navarro, Víctor Santa María y Daniel Arroyo. Ese scrum encarnó en febrero pasado la primera juntada panperonista. En Catamarca, se agregó Menéndez, alcalde de Merlo y presidente del PJ de Buenos Aires.

El desembarco del G7 en Catamarca reflejó, más allá de la voluntad de empatía, la sensibilidad de los jefes territoriales que priorizan la resolución de sus acuerdos internos. La mayoría de los mandatarios peronistas, de hecho, desdoblará las elecciones, salvo Urtubey que anunció que unificará las elecciones nacionales y provinciales en el 2019 aunque por ahora tampoco deja factores exógenos a su provincia para que alternen sus acuerdos.