Transporte público salteño entre la espada y la pared

El acuerdo salarial de los choferes, el reciente anuncio de Nación sobre la supresión de subsidios y el imperativo de ajuste asumido por la Provincia vía Pacto Fiscal vuelve desequilibrado el sostenimiento del servicio de colectivos. 

Recientemente se concretaron dos hechos que ponen en una situación delicada al servicio de transporte público de pasajeros, que en el área metropolitana de Salta está gestionado por Saeta.

En primer lugar el acuerdo paritario, homologado por el Ministerio de Trabajo de la Nación, que le otorga un 15,20% de aumento salarial a los y las choferes que se concretará hasta enero del año próximo.

Por otra parte, la decisión de la Casa Rosada de suprimir íntegramente los subsidios que se otorgaban para cubrir parte de los gastos salariales, los más altos en el rubro. Éstos alcanzaban los 180 millones de pesos según los valores de diciembre de 2017.

Restan dos opciones para afrontar las subas de remuneraciones sin los subsidios nacionales: se incrementan los provinciales, cuestión virtualmente contradictoria con el compromiso de ahorro asumido por la Provincia en el Pacto Fiscal, o subir el precio del boleto a los usuarios.

Esto último, que se avizora como la única salida posible para los empresarios/as de Saeta, sería desmesurado para los y las ciudadanos/as ya que, por estos días y hasta julio, ya se ha pautado un aumento de 50 centavos por mes, con el fin de llevar la tarifa a $10,45.