Solo en Salta | Es diputada, lamenta que los pobres afeen el shopping y se burla de los pies de una colega

Laura Cartuccia.

Laura Cartuccia fue presa fácil de negacionistas de la dictadura que la convencieron de frenar un proyecto sobre la Memoria. Su tilinguería cruel deslizó a varios de sus colegas a pedir sanciones para quien preside la Comisión de DDHH.

La diputada en cuestión no deja de sorprender. Hace unos días cobró notoriedad por haber frenado un proyecto de ley que crea la Comisión Provincial de la Memoria tras reunirse con dos ignotos negacionistas del Terrorismo de Estado. El asunto sigue dando que hablar. Mientras ello ocurre pasaron cosas que pusieron en tela de juicio no ya el razonamiento político de Cartuccia sino su condición de persona.

Ayer se supo que la Comisión de la Mujer de la Cámara de Diputados emitió un comunicado en el que condenan el proceder de Cartuccia en contra de su colega Mónica Juárez. La nota lleva la firma del diputado Bernardo Biella y las legisladoras Carolina Ceaglio, Elena Díaz, Gladys Paredes y Julieta Perdigón. El hecho al que hacían referencia ocurrió en un acto oficial de entrega de ambulancias. Juárez estaba sentada delante de Cartuccia, que asumiendo una conducta de adolescente fotografió los pies de su colega y los subió a su estado de whatsapp con un comentario mal redactado que decía lo siguiente: “1) Estos pies están sucios o les falta hacer belleza de pie. 2) Adivinaste de quienes son?”. En el documento que firmaron los legisladores que condenaron la conducta, le piden al presidente del cuerpo que inicie acciones de sanción, informó el Nuevo Diario de Salta.

No es la primera vez que Cartuccia cae en este tipo de frivolidades discriminatorias. En enero del año 2022 se quejó por las redes sociales de la situación que se vive en el Alto NOA Shopping. “Cada día peor. No hay guardias, hay vendedores ambulantes, gente pidiendo. En fin, como en el centro pero a otro precio. Ni el aire prenden completo” posteó la legisladora que parece querer encuadrarse en la expresión “medio pelo” con que Arturo Jauretche se refería a quienes siendo poco importantes y tienen pocos méritos desean aparentar más de lo que son.