La madre de María Cash le solicitó a la Consultora WD una nueva proyección de rostro. La empresa aceptó el desafío y lo hizo de manera gratuita. El Ministerio de Seguridad de la Nación ofrece un millón de pesos a quien aporte datos.

La diseñadora de modas que fue vista por última vez el 8 de julio de 2011 en Salta. El padre de la joven pasó hasta el último día de su vida buscándola. Falleció tres años después de la desaparición en un choque frontal sobre la ruta 152 cuando se dirigía a La Pampa, con esperanza de encontrar algún dato certero que le permitiera encontrar a su hija.

Municipalidad de Salta

Cuando María desapareció tenía 29 años y todas las imágenes que dio a conocer su familia son de aquella época. Por eso, cobra importancia la nueva proyección de su rostro realizada por un equipo interdisciplinario de la Consultora Integral en Seguridad WD tras un pedido de la madre de la joven, María del Carmen Gallego; y de su hermano, Máximo Cash, que fue presentada hoy durante una conferencia de prensa. El mismo estudio había realizado una actualización de la imagen de Sofía Herrera, la joven desaparecida en un camping de Río Grande.

A diferencia de lo sucedido con la última actualización del rostro en agosto de 2018, en esta oportunidad su familia quedó muy conforme con el trabajo. “No tiene ningún rasgo de María”, se había lamentado su mamá al observar ese retrato dos años atrás.

“La proyección de edad, es un dibujo que se realiza progresivamente, teniendo como base una fotografía o imagen de la persona que se encuentra desaparecida. El método empleado requiere estudiar cada parte del rostro, mediante el análisis de la parte ósea y muscular, con el fin de establecer el comportamiento que darán la definición al nuevo rostro (imagen proyectada), dando forma y volumen al dibujo, debiéndose tener en cuenta su ubicación, sus formas, el efecto que producen en su contracción, relajación, pliegues persistentes producto de los gestos, etcétera”, explicó a Infobae Walter Duarte, presidente de la Consultora WD.

Para retratar cómo luciría el rostro de María Cash en la actualidad, el perito dibujante Alberto Suárez tuvo en cuenta el posible desgaste de su piel, la pérdida de su tonicidad muscular, su caída de cabello y la formación de arrugas, pliegues y surcos.

Al dar a conocer su creación, Suárez se detuvo en un detalle prácticamente imperceptible en las fotos originales que lo llevó a replantearse algunos aspectos de su rostro por la incidencia climática de la provincia de Salta. “En el trabajo se pueden observar tres lunares, dos del lado izquierdo y uno del lado derecho. Están en la parte inferior del pómulo, en ambos hemisferios. En las fotos se veían como unas pequeñas manchitas de sol que, de acuerdo al análisis que hicimos con un grupo de expertos interdisciplinarios, tuvimos que potenciar. Y si bien no le di un color más bronceado hay ciertas características que se hacen más perceptibles, como estos lunares”, precisó el perito.

La proyección del rostro de María comenzó a principios de julio y finalizó el viernes 20 de noviembre. “El trabajo nos parece muy bien realizado y profesional”, precisó a Infobae Máximo Cash, hermano de la joven desaparecida. En tanto, la frase que expresó la madre al observar el dibujo fue: “Es María más grande”.

La madre de la joven desaparecida también se mostró satisfecha con el resultado: “Estuvieron más de cuatro meses trabajando y quedó perfecta la imagen. Ahora resta esperar los resultados y que alguien la pueda llegar a reconocer y dé el aviso a la policía”, dijo expectante a este medio María del Carmen Gallego.

Consciente de que la viralización de las fotos de su hija no lograron, hasta el momento, los resultados esperados, la mujer fue cautelosa: “La primera foto pasó por todo el mundo y no hubo mayores resultados. Es muy difícil sacar a una persona viendo una foto. Hubo gente que se contactó de muy buena fe, pero no era María. Lo importante de todo esto es que la gente no se olvide de que la seguimos buscando”.

La joven diseñadora desapareció cuando tenía 29 años. El 4 de julio de 2011 partió desde la terminal de ómnibus de Retiro hacia Jujuy, para dirigirse a la casa de un amigo. Lo último que se sabe con certeza es que varios kilómetros antes de llegar a Jujuy, en la ciudad salteña de Rosario de la Frontera, Cash se bajó del micro porque se sentía “incómoda”, según revelaron sus familiares. El último contacto que la joven tuvo con sus allegados se concretó por correo electrónico cuatro días después de su partida de Buenos Aires.

El 8 de julio de 2011 María Cash llevaba botas de gamuza beige, jeans y un bolso rosa. Las cámaras de seguridad de la empresa concesionaria de la autopista de Salta de ese entonces – AUNOR – la captaron en la plaza de peaje haciendo dedo, caminando de un lado al otro, atravesando la autopista varias veces de un lado a otro.

A las 14.27 se subió a una camioneta Chevrolet -propiedad de Juan Casaurano- y siguió rumbo al este. Luego, este hombre se presentó a declarar ante la justicia ante el pedido de su esposa.

Tras la desaparición se dijo que María tenía planeado ir a Jujuy a trabajar con su amigo Juan Pablo Dumón, al que había conocido tres años antes en un grupo de meditación Sahaja Yoga, en la ciudad de Buenos Aires, pero él lo negó. Aseguró que días antes del 8 de julio ella lo había llamado para avisarle que iba a ir a visitarlo.

Según el relato de Dumón lo volvió a llamar el 5 de julio diciéndole que estaba en Santiago del Estero sin plata. Él le giró un pasaje que ella tomó y logró arribar a la terminal de Jujuy. Telefoneó a su casa a las 9 del miércoles 6, avisando que ya iba, pero nunca llegó. El Ministerio de Seguridad de la Nación ofrece una recompensa de $1 millón a quien aporte datos sobre su paradero.