Gonzalo Sánchez (Foto: Página12)

Se trata de Gonzalo «Chispa» Sánchez, acusado de crímenes de lesa humanidad y de haber participado de los grupos de tareas de la Escuela Superior Mecánica de la Armada (ESMA).

Sánchez, de 69 años, fue detenido en la tarde de ayer por la Policía Federal brasileña en la ciudad de Paraty, en el sur del estado de Río de Janeiro, por una orden de captura del Supremo Tribunal Federal de Brasil para extraditarlo a la Argentina.

En un comunicado, la Policía Federal de Brasil informó que Sánchez participaba también de los llamados ‘vuelos de la muerte’ para lanzar al Río de la Plata y al Océano Atlántico a secuestrados detenidos desaparecidos.

«El pedido de prisión preventiva para extradición fue formulado por la representación nacional de Interpol, con base en informaciones de las Alertas Rojas incluidas allí por las autoridades argentinas», indicó el comunicado.

De acuerdo a lo que se desprende de la causa judicial, Sánchez integró el grupo operativo que emboscó al periodista y escritor Rodolfo Walsh, el 25 de marzo de 1977 en el barrio de San Cristóbal, donde el autor de «Operación Masacre» e integrante de la organización Montoneros cayó asesinado tras resistir con una pistola calibre 22 con la que hirió a uno de sus atacantes.

«Chispa» fue mencionado en las denuncias que formularon los sobrevivientes de ESMA en el exterior, ante la Conadep y en el Juicio a las Juntas, pero la sanción de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final evitó que enfrentara la acción de la Justicia en los primeros años de la recuperación democrática.

Vinculado a empresas pesqueras durante los años ’90, recaló a fines de esa década en la ciudad rionegrina de San Antonio Oeste, donde se jactó de su pasado represivo y recibió una declaración de persona no grata, por parte del Concejo Deliberante de esa ciudad.

A principios de los 2000, se profugó a Brasil, país en el cual eludió una orden de captura cursada por el juez federal Sergio Torres, a cargo de la instrucción de la megacausa ESMA.

Sánchez había sido detenido en 2013 en la ciudad de Angra dos Reis, también en el litoral sur de Río de Janeiro, para extradición, pero en 2016 obtuvo la prisión domicilaria, de la que se escapó.

El represor había radicado en Brasil para trabajar en la industria naval en el litoral de Río de Janeiro, y nuevo pedido de captura llegó en 2019 y el Supremo Tribunal Federal autorizó la extradición hacia Argentina.

El pedido de captura reciente fue realizado el 29 de enero por el ministro Fux, del Supremo Tribunal Federal, y ahora la decisión se encuentra en manos del Gobierno de Brasil.

Fuente: Télam