Niños trabajando en Plaza 9 de Julio - Foto: El Tribuno

El Gobierno admitió que en los días de la novena detectaron un incremento de niños que venden y mendigan. Se realizan tareas de concientización para erradicar el trabajo de niños y niñas.

La celebración por el Señor y la Virgen del Milagro no es ajena a la profunda crisis económica y social que atraviesa el país. Es así que muchas familias buscan obtener un ingreso haciendo “changas” en los días de rezo previos a la procesión.

Sin embargo, la necesidad se agrava cuando son niños y niñas quienes salen a vender un rosario, una novena o mendigan con una estampita en la mano. Esto fue advertido por el propio gobierno provincial que admitió un crecimiento en la cantidad de menores en la calle.

“Entendemos que la situación económica obligó a familias enteras a salir a trabajar, pero eso no es justificativo para que un menor desarrolle tareas prohibidas”, señaló Celeste Corimayo, jefa del Programa de Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil.

Además, agregaron que realizan tareas informativas destinadas “a los comercios, vendedores y transeúntes sobre los riesgos que conlleva utilizar un niño o niña para desarrollar tareas prohibidas por la ley 26.390”.