Santiago Godoy | “Hay que pedirle al ingenio El Tabacal razonabilidad. No todo es maximización de la rentabilidad”

El presidente de la Cámara de Diputados recibió a las esposas de los dos empleados del ingenio todavía detenidos en Orán. Godoy celebró que los trabajadores levantaran el paro y pidió que la empresa norteamericana modifique su actitud.

Gisella y Romina Rodríguez, esposas de Jorge Moreno y Martín Méndez – los obreros detenidos del Ingenio El Tabacal – fueron recibidas esta mañana por el Presidente de la Cámara de Diputados, Manuel Santiago Godoy, a quien le relataron una gran preocupación: “que nadie le pone un alto al Tabacal, que está haciendo lo que quiere con estos dos obreros que protestaron por su derechos y en ningún momento quisieron prender fuego o hacer volar los tachos de alcohol como quisieron hacer creer», según declararon luego a la prensa.

Consultado al respecto en el programa “Hablemos de política” que se emite en FM Aries, el presidente de la Cámara de Diputados al respecto y sobre lo trascendido de que otros 200 obreros serán despedidos de la empresa ante lo cual advirtió que “la situación social en Orán prende de un hilo y la razonabilidad debe primar. Los trabajadores hicieron un gesto importante al levantar una huelga pero la razonabilidad también debe alcanzar a la firma modificando conductas y abriendo canales de diálogo”, manifestó el legislador.

A modo de ejemplo, enfatizó que resulta una exageración que la “fiscal que lleva el caso de los dos detenidos haya imputado a los dos detenidos por el delito de ´estrago doloso´. No estoy diciendo que los detenidos no hayan tenido alguna participación como dice la firma, eso lo dirá la justicia, pero el cargo de ´estrago doloso´ es increíble”, manifestó el diputado en relación a un delito penal que consiste en “causar un daño de grandes proporciones que haya generado un peligro común”: incendios, inundaciones o explosiones por ejemplo.

El Código Penal argentino establece como sanción una pena que puede oscilar, en su forma básica, entre un mínimo de 3 años y un máximo de 20 años de prisión, razón por la cual suele tratarse de un delito no excarcelable. Además, cuando se habla de modalidad dolosa, quiere decir que hubo una intención, por lo que la pena deberá ser más alta.