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Criollos acusan que tampoco Gendarmería quiere controlar. Habría un negociado grande con pagas ínfimas a aborígenes que hacen el trabajo sucio por un par de pesos.

La denuncia llegó al aire de Radio Nacional a través de la voz de Arturo Barroso, ex presidente e integrante de la Organización de Familias Criollas (OFC). “Está totalmente prohibido el corte y la tala del Palo Santo como el Quebracho en los lotes 14 y 55 por el tema de la regularización definitiva de la tenencia de la tierra”, comentó Barroso, y agregó: “pero lamentablemente veo con mucha preocupación que por parte de nuestro gobierno provincial que nunca se hizo nada. Sabemos muy bien por dónde sale la madera, quiénes son los que cortan pero no estamos haciendo nada”

La ruta que sigue la madera es la siguiente: de Vertiente Chica la llevan a Pozo del Toro, de ahí a San Miguel y salen por Desemboque rumbo a la Ruta 34. La denuncia que comentó el expresidente de la OFC fue realizada por vecinos de San Cayetano, una zona donde se está explotando madera por parte de miembros de comunidades indígenas que “son utilizados por esta gente que lamentablemente les pagan con alcohol o a un precio muy ínfimo”, comentó. El precio de pago por poste es alrededor de 20 pesos.

“Yo ya puse en conocimiento de las autoridades de Gendarmería, del Escuadrón de Aguaray, pero me dicen que no tiene móvil para ir”, se lamentó al aire radial. Esperan que la Provincia tome cartas en el asunto y destine controles efectivos para la tala indiscriminada de árboles que deberían estar protegidos.