Ellas son La Pampa, Santa Fe, CABA y Chubut. Así lo indica un informe del Observatorio Argentinos por la Educación que relevó qué ofrecen los portales educativos en cada jurisdicción.

A casi cuatro meses de suspendidas las clases presenciales, Alejandro Artopoulos – Director de Innovación y Desarrollo del Centro de Innovación Pedagógica de la Universidad de San Andrés – publicó un documento que analiza las herramientas digitales desplegadas por las 24 provincias para garantizar la continuidad educativa en tiempos del COVID 19.

Tras analizar esas plataformas – que incluye la generada por el gobierno de Salta “Mi Escuela” – señala que en la mayoría de los casos, las herramientas educativas digitales no tienen espacios con buzones de entrega, ni el desarrollo para que un docente pueda hacer seguimiento pedagógico de cada alumno y sólo 4 de las 24 jurisdicciones -Chubut, Santa Fe, La Pampa y la Ciudad de Buenos Aires – ofrecen la posibilidad a alumnos y docentes de conectarse en un espacio de aula en vivo, con clases sincrónicas, como lo hacen cientos de escuelas -en su mayoría privadas- del país.

Otra de las variables analizadas se relaciona con el contenido que poseen para los distintos niveles. Artopoulos mostró que todos los portales están armados para niveles primario y secundario, algunos incluyen el nivel inicial, la educación superior y de adultos, aunque sólo nueve de ellos tienen propuestas para la modalidad especial. En el caso salteño: la plataforma “Mi Escuela” ofrece contenidos para el nivel “Inicial”, “Primario”, “Secundario”, “Superior” y “Adulto”, pero no para el nivel “Especial”. La provincia de Misiones es la única que los incluye a todos.

“Si bien todas las herramientas educativas provinciales permiten descargar material escolar en línea, algunas solo permiten descargar cuadernillos curriculares y otras, como Chaco, Corrientes, La Pampa y Jujuy dan material extracurricular. Lo mismo sucede con el material audiovisual complementario: los más variados son el porteño y el bonaerense, además de Mendoza, Tierra del Fuego, Jujuy y Río Negro. Y sólo siete incluyen juegos interactivos”, resalta el informe.

“Muchos alumnos tuvieran que ser autodidactas con el material que se les ponía a disposición”, explica el informe en alusión al hecho de que 20 provincias no pudieron adaptar sus herramientas “a un uso sencillo de las clases sincrónicas dentro de sus portales educativos; es decir, que existe un sistema de aulas virtuales donde los estudiantes tienen clases en vivo”.

Finalmente, y aunque el Consejo Federal de Educación determinó que mientras dure la suspensión de clases presenciales no habrá calificaciones numéricas para los alumnos, no todas las páginas educativas dan el espacio para que se genere una necesaria interacción entre alumnos y docentes. “En la mayoría de los casos se usa la plataforma virtual, pero los alumnos tienen contacto con los profesores a través de correo electrónico o Whatsapp. Es fundamental centralizar los esfuerzos y tener un seguimiento de los contenidos dictados, en momentos de tanta incertidumbre”, concluye el académico de UdeSA.

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