“En Salta estamos atravesados por dos culturas machistas: la del gaucho y la del cacique”

Isabel Soria preside la Fundación Volviendo a Casa que asiste a víctimas de violencia de género y trataCon ella habló cuarto.com.ar sobre el delito de abuso sexual y las raíces patriarcales que lo posibilitan.

Según los datos difundidos por el Ministerio Público Fiscal el lunes, ese tipo de delitos crecieron de manera alarmante: 1088 en el 2017, un crecimiento exponencial con las 788 denuncias registradas en el 2016. De allí que a la hora de encontrarnos con Soria la primera pregunta que le realizáramos fuera sobre so opinión al respecto a lo respondió lo siguiente: “Lo que más me llama la atención es en primera instancia que las encuestas solamente son de Salta Capital,  Güemes y un par de localidades más. Me parece netamente alarmante. Lo que necesitamos aquí es decisión política. ¿Por qué hablo de decisión política? Porque siempre que hablamos de estas situaciones de abuso, las víctimas no tienen herramientas para denunciar primero y después para lograr asistencia. ¿Esto qué hace? Hace que los hombres, los varones, que son en su mayoría quienes cometen estos delitos se sientan impunes y, por ende, los sigan cometiendo porque no hay justicia”.

¿Qué se deben mejorar para bajar las estadísticas?

En la Fundación vemos las dificultades que existen para acceder a un kit que debería haber en todos los hospitales, y otra de las cuestiones más importantes que existen hoy en día en la provincia de Salta es el Decreto 1170/12. Si te ponés a leerlo e investigarlo, te das cuenta de que, más que ayudar a las víctimas de abuso sexual,  hace que la víctima demore mucho más en el proceso legal que existe. Imagináte la cantidad de gente que debería estar detenida, presa, con la numerosa cantidad de denunciantes y gente que se suma a la denuncia. No condice la misma cantidad de uno contra otro.

¿Cuál considera que sería la solución definitiva?

Vuelvo un poco para atrás con lo de la decisión política: por decisión política, primero, se debe sacar este decreto; segundo, más educación; y tercero, que para mí sería fundamental, sentencias más ejemplares. En el país está pasando que las sentencias están netamente borradas en esto que salen dos por uno u otras cuestiones, que se le dan pequeños números de años. Por ejemplo, dicen, “abuso sexual con acceso carnal agravado por el vínculo y la alevosía: cuatro años”. O sea, la víctima ¿cómo pasa todo este proceso? Entonces ahí es donde creo que falla. Estos sujetos ven impunidad y por ende, suma y dicen, “total, a mí no me van a hacer nada, no voy a ir preso si lo hago a este o lo hago a cualquiera.”

¿Cuál es su posición respecto a la educación sexual en las escuelas?

Me parece aberrante que no permitan la educación sexual integral dentro de las escuelas de forma específica y no transversal. Porque lo último significa que atraviesa todas las materias en determinadas cositas nada más como para enseñar de qué se trata y necesitamos una materia específica de lo que significaría la educación sexual integral en las escuelas.

¿Alguna reflexión final?

Tenemos mucho para cambiar todavía, costumbres machistas. Estamos atravesados nosotros por dos culturas netamente machistas que son el gaucho, el macho que va a decirle a la china lo que tiene que hacer; y la del cacique que no se mueve y que no se hace absolutamente nada si no es por orden de él, el patriarca de la familia y de todos estos. Así que nos falta mucho por hacer.