La cantidad actual de importación de gas natural desde el país vecino es de 10,5 millones de metros cúbicos por día (mm3/d), los cuales brindan suministro a los clientes del norte argentino, en especial a distribuidoras y generación eléctrica.

El golpe de Estado contra el presidente Evo Morales en Bolivia dejó abierta la posibilidad de que se interrumpa el suministro de gas desde ese país hacia el nuestro. Así lo anuncio Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos que reconoció que podría interrumpir la inyección de gas natural a nuestro país por la toma de plantas de hidrocarburos.

La información no es menor. La actual de importación de gas natural desde Bolivia es de 10,5 millones de metros cúbicos por día (mm3/d), los cuales brindan suministro a los clientes del norte argentino, en especial a distribuidoras y generación eléctrica, volumen acordado durante la renegociación llevada adelante en febrero que permitió reducir los 18 mm3/d del contrato inicial.

Ante ello, medios nacionales indican que el gobierno nacional analiza tres opciones para reemplazar el gas en caso de corte en el suministro: recurrir a las reservas de gas natural licuado almacenado en la terminal de Escobar, retomar las importaciones a través de Chile o incrementar la provisión doméstica desde el sur del país. No obstante, desde el Gobierno se ocuparon en aclarar a través de la empresa Integración Energética Argentina (IEASA) que hasta el momento no se registró «ningún inconveniente en la importación de gas natural” por parte de YPFB.

En tanto, el seguimiento de la situación se realiza de manera coordinada entre la Secretaría de Energía, IEASA, el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) y la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa), de manera de poder dar rápida respuesta ante eventuales contingencias y minimizar su impacto en el sector energético.