Salta cuenta con Ley de Paridad de Género pero aún estamos lejos del fifty/fifty

La ley provincial es similar a la aprobada para los cargos nacionales. Sin embargo, las estadísticas muestran que la representación femenina es minoritaria. (Gonzalo Teruel)

La sanción esta semana por parte de Diputados de la Ley de Paridad de Género, con aprobación parcial del Senado desde octubre del año último, fue considerada por legisladores varones y mujeres de las distintas bancadas como “histórica” porque subirá del 33% al 50% la representación femenina en las listas de candidatos de los próximo procesos electorales. “La ley establece la implementación del principio de paridad de género en las listas de candidatos a legisladores nacionales, con lo cual en las elecciones de renovación parlamentaria del 2019 la representación femenina subirá del 33% al 50%” indicaron fuentes acreditadas en el Congreso y precisaron que “introduce el artículo 60 bis en el Código Nacional Electoral y fija la obligatoriedad de intercalar candidatos de ambos sexos en las listas de legisladores nacionales”.

En el caso de la provincia de Salta que ya tiene su propia Ley de Paridad, según un informe oportunamente difundido esta semana por FUNDARA, la igualdad de oportunidades políticas entre varones y mujeres es todavía una cuestión pendiente. Este análisis se basa en la composición de la Cámara de Diputados y no en la de la Cámara de Senadores donde, por ser uninominal la elección, no pueden fijarse cupos o paridades de ninguna índole.

“La primera Ley de Cupo Femenino en Salta se remonta al año 1995, ésta modificó el régimen electoral en la provincia y estableció que las fuerzas electorales no podrán en sus listas de candidatos incluir más del 70% de personas del mismo sexo, debiendo ubicarse cada 2 candidatos de igual sexo, uno como mínimo del otro sexo” recuerda el documento de la Fundación para el Análisis y la Reflexión de Argentina y aclara que “dicha normativa estuvo vigente hasta noviembre del año 2016 cuando se sancionó la Ley 7.955 que estableció la regla de equidad en la representación legislativa (paridad), sosteniendo que ‘en las listas deberán ubicarse indefectiblemente después de cada precandidato o candidato de un género otro del género distinto, y así sucesivamente, observando siempre la misma proporción’ es decir que todas las listas deberían estar compuestas por un 50% de varones y un 50% de mujeres”.

Pese a estas normas, la representación femenina siempre fue (muy) minoritaria en la provincia. “En los últimos 15 años, las mujeres han ocupado aproximadamente un 21% de la cámara baja, sin grandes variaciones cada 2 años, a pesar de la obligatoriedad en la incorporación de las listas primero de un 30% y a partir del año pasado de un 50% de mujeres” advierte Fundara y detalla que “la Legislatura está compuesta por 60 diputados y a lo largo de los años se puede observar que el porcentaje de varones que han obtenido estos cargos ronda entre el 72% y 83% y el de mujeres ronda el 17% y el 28% restante”.

Según el relevamiento, el pico más bajo para el sexo femenino fue en los años 2003 y 2005 en donde las diputadas eran 11 y los varones 49 y el pico más alto en el año 2007 en donde las mujeres fueron 17 y los varones 43.

“Resulta interesante observar la composición del recinto legislativo en los años 2015 y 2017, es decir antes de la implementación de la Ley de Paridad y en forma posterior a ella, tras su renovación parcial (de 30 diputados) en este año: en 2015 había 15 mujeres y 45 varones (esto equivale a un 25% y un 75%), actualmente y tras las elecciones legislativas, en la cámara de diputados disminuyó la presencia femenina, quedando compuesta por 12 mujeres y 48 varones, que equivalen a un 20% y un 80% respectivamente” enfatiza el documento de la organización que encabeza la legisladora electa Bettina Romero.

Y asegura que “el deseado 50% de varones y 50% de mujeres no pudo cumplir las expectativas y terminó siendo en la realidad un 80% de varones y un 20% mujeres, incluso una brecha más grande a la que había antes de la vigente ley de paridad”. Por eso reclama “compromisos gubernamentales para el fomento de medidas que favorezcan la participación de las mujeres en la política”.

La escasa participación de mujeres quedó demostrada, por si acaso hiciera falta, en la reciente renovación de los senadores provinciales. De los 13 nuevos legisladores sólo la reelegida Silvina Aviles de La Caldera es mujer que acompañará a Nora Cannuni de San Martín que reemplazará a Andrés Zottos que pasará al Congreso y Laura de la Zerda de Cerrillos.

En el renovado y acotado gabinete de Juan Manuel Urtubey la presencia femenina también es minúscula: 3 mujeres, Analía Berruezo de Educación, Paul Bibini de Trabajo y Producción y Edith Cruz de Desarrollo Social forman parte del equipo de 10 ministros y un secretario general. Y sólo 4 mujeres ocupan una jefatura comunal entre los 60 intendentes de la provincia: Yolanda Vega de Cerrillos, Alejandra Fernández de General Güemes, Rita Carreras de Coronel Moldes y Angelina Canchi de Isla de Cañas.