Casi a los gritos y con los puños cerrados, el gobernador salteño uso las redes sociales para realizar su pedido en medio de la detención de 600 personas en Salta por violar la cuarentena.

El mandatario comenzó agradeciendo el compromiso de la mayoría de los salteños por quedarse en las casas, siguió anunciando que llegaron más de 90 mil vacunas contra la gripe que se colocarán en forma prioritaria a la población de riesgo, resalto que de los 24 casos totales en la provincia solo uno fue positivo y ocho esperan el resultado, para luego mostrarse alterado por quienes no cumplieron con las restricciones. “Tenemos 600 irresponsable e imbéciles”, dijo en alusión a quienes violaron las restricciones.

Sáenz también se quejó de los problemas de competencia entre el ámbito federal y el provincial en cuestiones como la vigilancia en la frontera y en el proceso judicial que se le aplica a quienes violan la cuarentena; arremetió contra los comerciantes, “delincuentes” que remarcan precios y a los que amenazó con sancionarlos de “por vida”; y finalmente le realizó el inusual pedido al presidente.

“Señor presidente, el otro día lo vi con gran firmeza establecer esta cuarentena sabiendo los problemas que traía, pero pensando en la gente. Por eso quiero pedirle como le dije el otro día, necesitamos el Ejército en la calle y en la frontera, es un recurso humano que necesitamos en épocas de crisis (…) “ “Señor presidente quizás la historia nos juzgue por haber hecho muchas cosas de más, pero será mucho peor que la historia nos juzgue por no haber hecho lo suficiente”, cerró Sáenz que nuevamente, como en todos sus mensajes, pidió fuerzas a Dios y al Señor y la Virgen del Milagro.

El presidente, por su parte, fue consultado ayer sobre pedidos como los de Gustavo Sáenz y que en algunos casos se traduce en el pedido de declaración del Estado de Sitio. Sobre eso aseguró que “no es algo posible y cercano” y afirmó que con el estado de sitio no se resuelve ningún problema. En ese sentido, agregó que no quiere “alertar más a la gente”, ni “sumarles angustias adicionales”.

Por otra parte, Fernández indicó que “si se llegara a eso hablaría muy mal de la sociedad argentina”, ya que “los instrumentos ya están y si hoy en día las fuerzas de seguridad ve a alguien circulando que no pude explicar el motivo, lo detienen y lo ponen a disposición de un juez”. En esa línea subrayó que “no necesita” tener gente detenida a disposición del Poder Ejecutivo dado que su tarea central en estos días es dedicarse a cuidar la salud de los argentinos. Para finalizar, agregó que “la gente tiene que entender que esto no se arregla con un estado de sitio, sino con “confianza social”. Con esa medida, continuó, “lo único que podría hacer es detener a la gente que no cumple y eso ya se está haciendo”. “Si las policías y las fuerzas federales hacen lo que corresponde y si la justicia hace lo que corresponde, no hace falta un estado de sitio”, aseveró.