Mauro Sabbadini.

El presidente del Partido Felicidad repudió la decisión del oficialismo parlamentario. Indicó que beneficia al ejecutivo provincial y los partidos grandes habituados a arreglos de oficina y empuja a otras fuerzas a prácticas del siglo XX.

El proyecto que ya contaba con media sanción del senado provincial, finalmente fue aprobado anoche en la cámara baja provincial con 43 votos positivos y 9 negativos. De esta manera, el año que viene los legisladores provinciales y municipales se elegirán en un solo turno, los candidatos de diferentes partidos deberán definir en internas partidarias, aunque podrán prescindir de ellas si la fuerza elige sus representantes mediante el consenso.

Municipalidad de Salta

“Nuestra posición es de un malestar profundo respecto de la suspensión de las PASO porque entendíamos que la única razón por la cual se podía hacerlo eran por razones sanitarias y para tomar esta decisión había tiempo hasta marzo del año que viene”, resaltó el presidente del Partido Felicidad, Mauro Sabbadini, también referente del Frente de Todos de Salta.

A la hora de contextualizar lo acontecido anoche, el dirigente enfatizó que la “decisión terminó recayendo sobre el cuerpo legislativo por instrucciones del ejecutivo y que atenta contra lo que denominamos la democratización de la democracia, contra las instancias de representación política, la transparencia, la equidad electoral y la posibilidad que tenían las ciudadanas y los ciudadanos de aspirar a un cargo electivo encontrando en esas PASO la posibilidad de que el electorado los bendijera con su voto”, sostuvo.

Puesto a opinar sobre a quién favorece y perjudica la medida; Sabbadini respondió: “el primer perdedor es la provincia de Salta, el segundo es la democracia y el tercero es nuestro sistema político. Los ganadores son el Poder Ejecutivo provincial y los llamados partidos grandes”, destacó. A la hora de desarrollar el concepto, el referente recordó que el frente electoral que le permitió al gobernador llegar al poder y mantener gobernabilidad hoy atraviesa tensiones y que la suspensión de las PASO le posibilita al ejecutivo resolverlas discrecionalmente.

“La medida permite que todas esas tensiones se diriman en una habitación, que no tomen estado público y que los acuerdos y desacuerdos se traduzcan en la imposición de determinadas listas. Con respecto a los partidos grandes, esta decisión beneficia al Partido Justicialista que en las últimas elecciones tuvo una intensa competencia interna que de alguna manera celebraba a la participación política, aunque el correlato de la misma solía traducirse en una escasa obtención de escaños. Es decir, la fragmentación dificultaba que en las elecciones generales obtuvieran un resultado positivo. Ahora lo más probable es que concurra con una única lista que va a ser dirimida nuevamente en oficinas. Esto también se aplica para el Partido de la Victoria y la UCR”, explicó.

Consultado si el escenario que abre la medida no termina empujando a partidos como Felicidad y otros que conforman el Frente de Todos a acordar listas para evitar desgastes, Sabbadini respondió: “Nos obligan a eso. Esta decisión obliga a todos los partidos políticos a recurrir a antiguas prácticas contubernistas. Es un retroceso. Será necesaria el reunionismo -primando sobre cualquier agenda- para tratar de conformar dos listas que sean de algún modo competitiva y en contra de la participación abierta que promueven las PASO. Entonces, estará en la capacidad de la dirigencia política y también la capacidad para tener renunciamiento personales y partidarios, porque no será posible que las propuestas de un pequeño sector se traduzcan en la validación de la ciudadanía. Esa instancia ha sido suspendida en la provincia y por lo tanto deberemos ir directamente por los escaños, como si estuviésemos en el siglo XX”, denunció.