Víctor Manuel Fernández.

El obispo de La Plata, amigo del Papa Francisco, interpeló al presidente electo tras conocer su postura sobre la interrupción voluntaria del embarazo.

Días atrás Alberto Fernández hizo pública su intención de enviar al Congreso un proyecto de ley para la despenalización del aborto. Este hecho causó revuelo entre las altas cúpulas católicas.

El obispo Víctor Manuel Fernández, desde la Diócesis de La Plata, hizo uso de las redes sociales para criticar la postura del otro Fernández.

Luego de alegar que está en contra del aborto, el sacerdote apuntó: “valoro la capacidad del presidente electo, Alberto, y espero que pueda levantar y pacificar el país. Pero me llamó la atención leer que enviará inmediatamente un proyecto de ley para avanzar en el aborto”.

En el mismo párrafo, un poco más adelante, escribe: “Teniendo en cuenta lo que él dijo creo que hay que hacer dos aclaraciones: Una cosa es despenalizar a la mujer que ya abortó y otra cosa es legalizar el aborto. La realidad es que casi ninguna mujer va presa por haber abortado. Despenalizar sería simplemente blanquear esa situación. Pero otra cosa es legalizar el aborto libre, facilitar el aborto para quien quiera hacerlo por cualquier causa”.

Luego de una alegoría con chanchos y salud pública, el obispo Fernández lanzó unas estadísticas un tanto espeluznantes: “de las muertes maternas que hay en el país, una pequeña parte es por aborto procurado. Más del 80 por ciento de estas mujeres se mueren por llegar al parto desnutridas, diabéticas sin tratar, etc”.

Y para cerrar este posteo antiaborto, el cura aseguró: “Si yo pudiera hablar con Alberto le preguntaría si vale la pena comenzar su mandato con un tema que tanto divide a los argentinos y que tanta tensión ha provocado. Pero me preocupa más otra cosa: yo le escuché decir, antes de las elecciones, que no consideraba que este tema fuera una prioridad o una urgencia, que dividía al país y que había que analizarlo bien y con tiempo. Muchos le votaron confiando en estas palabras”.