El hecho tuvo lugar en 2019. La razón para tal brutalidad: el muchacho supuestamente vendía marihuana, aunque sólo lo hallaron consumiendo.

Una nueva situación de brutalidad que pone en tela de juicio -literalmente- el accionar de algunos policías salteños. Esta vez la fiscal penal de Derechos Humanos, Verónica Simesen de Bielke, requirió se juzge al efectivo Mario Esteban Magno (31). Se le acusa de los delitos de vejaciones calificadas por el uso de la violencia y lesiones leves, todo en concurso ideal.

Municipalidad de Salta

Lo que hizo Magno: le disparó por la espalda a un adolescente que fumaba marihuana. Por las balas de goma resultó con lesiones en la nuca y piernas. Además fue detenido bajo el argumento de que vendía drogas. Incluso intentaron llevárselo en un móvil policial.

Según la denuncia de la madre de este muchacho de 17 años, el hecho tuvo lugar una tarde de agosto de 2019. Efectivos policiales que circulaban en moto dispararon contra el adolescente con un arma larga.

“Al salir la denunciante a la vereda, observó que su hijo estaba rodeado de efectivos y que era subido a un móvil. Sostuvo que al querer averiguar sobre lo sucedido, los policías se mostraron reticentes y le dijeron que su hijo vendía droga, por lo que la mujer les informó que su hijo era consumidor, pero que no comercializaba”, señala el Ministerio Público Fiscal de Salta.

El muchacho confirmó lo dicho por su madre. Esa tarde se hallaba fumando “un porro” en la vereda junto a un amigo. Luego aparecieron dos efectivos policiales en moto. Uno de ellos, sin mediar palabra, comenzó a dispararles.

Palabras de la Fiscalía

La fiscal penal Simesen de Bielke sostuvo que “el imputado disparó balas de goma que causaron sendas lesiones en la integridad física del menor, conforme dio cuenta el certificado médico”. También señaló que “el acusado, en ejercicio de la función policial y sin que existiera necesidad de esgrimir un arma no letal, disparó al cuerpo del menor, siendo reprochable penalmente la conducta.

Otro dato importante señalado por la fiscal, y que deberían retener los policías salteños es que “son los funcionarios policiales quienes deben velar por la seguridad, y que tras lo ocurrido, el solo verlo representa más bien peligro y no seguridad”.