Promesas vacías, salarios de escándalo | El rector de la UNSa gana $730 mil por mes y los decanos más de $600 mil

Daniel Hoyos ganó las elecciones con la promesa de bajar el sueldo de su cargo. No sólo no cumplió sino que ahora gana más que antes. La desigualdad entre la «casta» universitaria salteña y la precariedad y bajos ingresos de docentes y otros contratados.

En abril de este año, el entonces decano de la Facultad de Exactas de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), Daniel Hoyos, aseguraba que el salario del rector Víctor Claros, que rondaba los 600 mil pesos mensuales, era «un poquito escandaloso». Eran días de campaña electoral. Hoyos aspiraba al cargo de Claros y se mostraba como alguien que podía cambiar la desigualdad entre las autoridades y los trabajadores de la casa de estudios. Para eso, prometió bajarse el sueldo si ganaba las elecciones. A fines de ese mes, Hoyos ganó y se convirtió en rector. Hoy, su salario es más alto que el que tenía Claros.

Según las últimas escalas de sueldos aprobadas en la UNSa, correspondientes a junio y publicadas en agosto mediante un expediente oficial obtenido por CUARTO, el rector Daniel Hoyos gana $730.067,88 por mes. Una cifra que no está muy lejos de lo que gana el presidente de la Nación, Alberto Fernández, que en abril percibía alrededor de $670 mil.

No es el único dato que también podría ser considerado «un poquito escandaloso»: el vice, los decanos y los secretarios de universidad también cobran salarios altísimos, alejados de los magros ingresos de la mayoría de los trabajadores.

El salario del vicerrector es de $686.263,81. El de los decanos, $642.459,73. Los vicedecanos, $595.005,32. Para los secretarios de universidad y de facultad, $573.103,29 y $529.299,21 respectivamente. Además, los vicedirectores de sede regional ganan entre $551 mil y $547 mil.

Pero esto no es todo. Las actualizaciones salariales provocadas por las paritarias generarán más cambios y no precisamente a favor de la austeridad prometida por Hoyos. En las próximas semanas se espera que tanto el rector como el resto de las autoridades cobren aún más.

Desigualdad

La situación de privilegio percibida por Hoyos y demás autoridades contrasta con la realidad precaria de docentes y otros trabajadores de la UNSa, que viven varios padecimientos, desde los bajos ingresos hasta la inestabilidad constante.

Es la situación de personal contratado de la universidad, que se encuentra en «la absoluta precariedad», según comunicaron algunos de ellos a CUARTO. Hay trabajadores que no saben si podrán continuar en sus puestos, ya que el contrato que tenían terminó a fines de agosto y aún no hay novedades de prórroga. Se trata de personas que también denuncian salarios muy bajos, que rondan los 30 mil pesos por mes.

Algo similar ocurre con la mayoría de los docentes, que no pueden acceder a la cifra de máxima antigüedad con dedicación exclusiva, que está por encima de los 300 mil pesos. El desfinanciamiento que ha tenido la educación universitaria provoca que cada vez haya menos profesores exclusivos, por lo que llegar a esa cifra, la mitad de lo que gana el rector, se parece a una utopía.

La situación no se agota, ya que la gestión Hoyos ha tenido en estos meses varias desprolijidades, como la falta de solución para un problema que se arrastra desde la época de Claros, como el ascenso de los docentes con más de quince años de antigüedad, que en 2021 ganaron el derecho a promocionar de Auxiliares a Jefes de Trabajo Práctico, algo que para algunos podría significar un 20 por ciento de aumento.

Te puede interesar: 

Elecciones UNSa | Se impuso el candidato que representó un cambio y prometió bajarse el sueldo