Radiografía del Pilcomayo | El río que atraviesa Salta que puede contaminarse por derrame minero en Bolivia

Recorre más de 1000 kilómetros desde los 5500 metros de altura en sus nacientes en el vecino país de Bolivia hasta los 250 metros en los alrededores de Misión La Paz en territorio salteño.

Quince días es lo que habrá que esperar para conocer el resultado de las muestras que el Gobierno de Salta está realizando en el río Pilcomayo, luego del colapso de un dique minero en Potosí, Bolivia, con el consecuente derrame de residuos contaminados y el riesgo de expansión aguas abajo.

“Según el informe difundido por el secretario de Recursos Hídricos provincial, Mauricio Romero Leal, el arrastre de los sedimentos que contaminaron las aguas por el derrame en una minería artesanal de Bolivia ya recorrieron 32 kilómetros (a la altura del río Tarapaya) y faltarían otros diez para que lleguen a la confluencia del río Pilcomayo” destaca el diario Tiempo Argentino.

Romero Leal informó también que las autoridades bolivianas trabajan a tiempo completo para extraer los sedimentos y que de esa forma no impacten en las aguas que corren hacia abajo cuando el caudal del río crezca en la temporada estival. Sin embargo, como informamos ayer, fue el gobierno salteño quien alertó que nadie puede bañarse, pescar ni consumir agua y peces hasta descartar la presencia de material contaminante.

La Cuenca del río Pilcomayo es una extensa área compartida entre Argentina (abarca las provincias de Salta, Jujuy y Formosa), Bolivia y Paraguay. En paralelo, el Pilcomayo es considerado uno de los ríos con mayor cantidad de transporte de sedimentos en el mundo con una tasa media anual de 125 millones de toneladas recorriendo más de 1000 kilómetros desde los 5500 metros de altura en sus nacientes en Bolivia hasta los 250 metros en los alrededores de Misión La Paz en territorio argentino.

Las aguas del Pilcomayo reciben a diario cantidades industriales de metales pesados (plomo, cadmio, mercurio) desechados por cerca de 40 explotaciones mineras instaladas en Potosí, un cargamento contaminante que se suma a los antecedentes de derrames de barros tóxicos. “En 2016, la Oficina Técnica Nacional (OTN) de Bolivia logró identificar 1.800 puntos de contaminación tras monitorear la cuenca del río Pilcomayo en el departamento de Potosí, consecuencia ineludible de la actividad minera en las riberas”, destacó el medio citado.