¿Quien es María Servini de Cubría, la jueza federal que ordenó intervenir al PJ nacional?

Le dicen la “Chuchi” y es magistrada con competencia electoral desde hace más de un cuarto de siglo. Saltó a la fama en los 90 cuando censuró un programa del genial Tato Bores.

Reproducimos aquí un extracto de la irónica semblanza que hoy publicó en Página 12 el columnista de ese medio Mario Wainfeld:

“Su momento de fama mediático se remonta a aquella época, cuando censuró un programa de Tato Bores, lo que motivó que un coro de celebrities la tomara en solfa, rebautizándola “la jueza Burú Budú Budía”. Participó en la represión del 20 de diciembre de 2001. Dictó fallos memorables condenando el robo de bebés, en parte contrapesados por decisiones deprimentes en varias materias.

A “la Chuchi” (otro apodo que la identifica) le sobran experiencia, savoir faire y participación en elecciones. Entiende de política y de derecho, es consciente de sus actos.

Con ese bagaje, casi sobra decir que Servini sabe que lo más resonante de la intervención al Partido Justicialista (PJ) es el nombramiento del interventor, Luis Barrionuevo.

La designación queda librada a la discrecionalidad de la magistrada. No está sometida a una lista preestablecida ni (Dios sea loado) tuvo que recurrir a los viscosos sorteos del Poder Judicial. Podía escoger entre millones de personas, debe hacerse cargo de su criterio. Discrecionalidad y arbitrariedad no son sinónimos. En este caso, funcionan como antónimos.

Su Señoría incurrió en una provocación mayúscula, viciada por la parcialidad. Una gracia concedida al integrante de una facción interna del PJ, a la sazón muy cercano al oficialismo nacional. “Luisito” es jefe político del gremialista Carlos Acuña, uno de los promotores de la cautelar. Ni el perfil ni la biografía del interventor resisten un escrutinio serio. Servini injiere de modo torpe en la interna del PJ, abusa de sus prerrogativas”.