radiotelescopio de 12 metros de diámetro, 120 toneladas y un reflector con una precisión de ~15µm –micrones- (¼ cabello humano de espesor) Imagen ilustrativa

Científicos del proyecto LLAMA lamentan que las políticas del actual gobierno perjudique la instalación de un instrumento que sería de gran importancia para la ciencia argentina y mundial.

LLAMA es el acrónimo de Large Latin American Millimeter Array; es, según describen en su página web “un emprendimiento científico y tecnológico conjunto de Argentina y Brasil, cuyo objetivo es instalar y operar un instrumento capaz de realizar observaciones astronómicas en longitudes de onda milimétricas y submilimétricas”. El proyecto lleva en planes y desarrollo desde hace al menos 5 años. Incluso dieron inicio al camino donde será construida estructura del telescopio.

El Dr. José Viramont describió para la prensa de la Universidad Nacional de Salta, que este es un proyecto radioastronómico muy importante, y lo definió como el proyecto argentino-brasilero más importante del último tiempo. “Con una inversión de 20 millones de euros estamos tratando de llevar a cabo la instalación de uno de los más grandes radiotelescopios del mundo”, aseguró.

El sitio donde se emplazará el proyecto se encuentra a unos 20 km, en línea recta, de San Antonio de los Cobres. En esta localidad se construirá el edificio principal, o campamento base, con laboratorios, oficinas e instalaciones generales, que proporcionará la infraestructura necesaria para el funcionamiento eficiente del instrumento.

Paisaje de la Puna salteña (Foto: Web LLAMA)

Viramont además refirió a que este proyecto que permitirá dar un salto cualitativo y cuantitativo en las investigaciones de ambos países, aunque ahora está en un momento crítico debido al recorte en ciencia y tecnología que lleva adelante la administración macrista, algo no sólo repercute en el salario de científicos, sino también en el retraso de proyectos importantes como este.

Para el científico, la postura del gobierno se mantiene “en este no entendimiento de que si no hay desarrollo científico y tecnológico autónomo, no hay posibilidad de salir del subdesarrollo”. También reconoció que “cuando cambie esto quizás podamos terminar el proyecto y concretemos la instalación de este preciosísimo instrumento que nos va a permitir colocar a la radioastronomía y la ciencia argentina entre las mejores del mundo”.