Provincia de Buenos Aires | El laberinto de Juan Manuel Urtubey

Un análisis del diario La Nación enfatiza los límites que el gobernador salteño posee en el principal distrito electoral del país y la forma como planea salir de ese laberinto.

El artículo en cuestión lleva la rúbrica de Claudio Jacquelin quien busca analizar los reacomodamientos que se experimentan en el peronismo a partir de las denuncias de los cuadernos de las coimas y el discurso de la ex presidente CFK en el senado nacional el pasado miércoles.

Jacquelin asegura que la frase «no me arrepiento de nada» emitida por Cristina cayó mal en los dirigentes que ya se reconciliaron con la expresidente, interrumpirá los deslizamientos hacia las orillas cristinistas que venían produciéndose, y abortó definitivamente un proceso de unidad o una elección interna amplia, que incluya al kirchnerismo, al Peronismo Federal e, incluso, al massismo.

De allí que el periodista asegurara qua algunos de los senadores que más “celebraron” el discurso de Cristina fueron Miguel Ángel Pichetto y Rodolfo Urtubey, “cuya cara por un momento se transmutó en la de su hermano Juan Manuel, el gobernador salteño y protocandidato presidencial. Pocos celebraron más que él lo ocurrido la semana pasada” enfatizó Jacqueline en alusión a la decisión ya tomada por el salteño de no compartir unas PASO con el kichnerismo.

No obstante ello, el periodista aseguro que la provincia de Buenos Aires y especialmente el conurbano, constituyen el espacio que más complicaciones aporta a proyectos peronistas como el de Urtubey. La afirmación se relaciona con dos variables: la crisis social en ese territorio es reconocida hasta por los macristas y es allí donde el escándalo de los cuadernos no le impidieron crecer siete puntos a Cristina en la primera quincena de agosto, según una encuesta de Poliarquía.

Es entonces cuando el analista introduce en su relato a la figura de Urtubey y su difícil relación con los intendentes y los referentes bonaerenses del panperonismo que sin ser K, no pueden evitar estar sometidos al influjo de la fuerza de CFK tanto para la construcción interna como para la relación con el Gobierno. “Eso los diferencia abismalmente de Juan Manuel Urtubey, que se permite gestos de colaboración sin temor a que le impongan el mote de colaboracionista. A diferencia de sus compañeros de la provincia de Buenos Aires, lo prefiere antes que el estigma de obstruccionista. Está convencido de que al final el electorado va a premiar a los que privilegien la gobernabilidad”, enfatiza Jacquelin de Urtubey a quien atribuye la siguiente frase: «Se trata de no estar en el medio de la grieta, sino de desarrollar una lógica superadora», explica.

Sea como sea, La Nación asegura que de ese laberinto Urtubey pretende “salir por arriba, con mucho voluntarismo y todavía no demasiado acompañamiento. Por eso mismo, el salteño tiene una relación directa con Mauricio Macri, quien evita involucrarse en el diálogo con el resto del peronismo no kirchnerista, al que le desconfía, no entiende y, a veces, maltrata”.