La norma brinda al Ejecutivo la facultad de fijar precios mínimos y máximos a bienes esenciales e incluso a recurrir a las Fuerzas Armadas para restablecer la cadena de abastecimiento, ante eventual falta de productos.

La crisis por la que atraviesa la Casa Rosada puede sintetizarse de la siguiente manera: el presidente más liberal de la democracia argentina amenaza con usar la ley más estatista: la Ley de Abastecimiento que fue sancionada por el Congreso de la Nación el 20 de junio de 1974 para controlar supuestas maniobras realizadas por industriales y empresarios del transporte de mercaderías. La norma llevará la firma de Lopetegui y el Secretario de Comercio, Ignacio Werner.

La polémica 20.680 brinda al Poder Ejecutivo la facultad de fijar precios mínimos y máximos a bienes esenciales e incluso lo autoriza a recurrir a las Fuerzas Armadas y de seguridad para restablecer la cadena de abastecimiento, ante una eventual falta de productos. También establece la aplicación de sanciones que van desde multas hasta 4 años de prisión para aquellos empresarios que provoquen maniobras de desabastecimiento.

La ley se impulsó durante la tercera presidencia de Juan Domingo Perón para asegurar el Pacto Social acordado por el ex ministro de Economía José Ber Gelbard. En la década del 60 se utilizaron leyes similares. Isabel Perón, el gobierno de la dictadura militar y Raúl Alfonsín también la aplicaron en casos aislados. Menem la puso en práctica en julio de 1999, a través de un DNU porque antes la había derogado. La usó para impedir que un paro de las empresas transportistas provoque un desabastecimiento de productos de primera necesidad. Eduado Duhalde luego le hizo cambios.