Se trata de Ricardo González, un peruano que vive en la provincia de Córdoba y lleva publicados 20 libros sobre el fenómeno ovni.

Para Ricardo González, uno de los principales investigadores de esta temática, el aumento de avistamientos de ovnis durante este año es inevitable: «Es algo que se ha estudiado bastante, en circunstancias históricas muy particulares siempre han aparecido», declaró al diario La Nación en relación a la larga serie de hechos que vienen caracterizando a este año: incendios en Oceanía, plaga de langostas en África, protestas raciales en América del Norte y pandemia de coronavirus a escala global.

Según su relato, los reportes de ovnis se multiplican en «momentos álgidos y dramáticos» de la historia humana, como la Segunda Guerra Mundial -cuando pilotos del ejército reportaron naves desconocidas que bautizaron «foo fighters»- o la actual crisis sanitaria.

El interés de González por los ovnis comenzó a sus 14 años, cuando afirma haber visto un objeto desconocido en su Lima natal. Cuando más adelante esa pasión lo convirtió en referente del tema extraterrestre en los medios, González fue despedido de su trabajo de oficina y decidió dedicarse exclusivamente a la investigación de estos fenómenos. Su búsqueda lo llevó a diferentes países del mundo y a trabar amistad con el fallecido Fabio Zerpa, el mayor especialista en la temática ovni del país e incluso con el exastronauta Edgar Mitchell, el sexto hombre en pisar la Luna.

Durante uno de sus viajes a Buenos Aires conoció a Sol Sanfelice, una artista plástica argentina con la que se casó y estableció en Capilla del Monte, Córdoba, cerca del Cerro Uritorco, considerado por muchos el epicentro del estudio ovni en el país. «Es uno de los lugares más conocidos del mundo en este campo», sostiene González que entiende que mucha gente se resiste a la idea de que exista vida inteligente en otros planetas. Para los convencidos y los escépticos, el especialista tiene un mismo consejo: «Es importante no creer, sino investigar, ya que la creencia se basa en la fe».