Así lo revela un estudio nacional de Voices realizado para el proyecto Redes Invisibles del diario LA NACION. Las cifras oficiales del Anses desmienten esta y muchas otras creencias.

Los fuertes prejuicios son desmentidos por las cifras oficiales del Anses sobre cuál es el perfil de las beneficiarias de la Asignación Universal por Hijo (AUH): el 97% son mujeres y tienen un promedio de 1,7 hijos (más de la mitad tiene solo un hijo) y el 47,4% de las titulares trabajan.

“Esto quiere decir, que contrario a lo que piensa casi la mitad de la población, en su gran mayoría, no son familias numerosas (sólo el 2% tiene 5 hijos/as)”, remarca la nota publicada hoy por ese medio a partir del estudio de Voices. Todos los especialistas señalan que existe mucha desinformación y que eso genera una brecha entre lo que se cree y lo que efectivamente es el día a día de las familias más pobres.

Actualmente son 3, 9 millones los niños beneficiarios de la AUH y 4,8 millones los que cobran asignaciones familiares. De diciembre del 2015 hasta hoy, se amplió casi un 20% la cobertura de las asignaciones a la niñez, según datos del Anses y las madres hacen malabares para hacer rendir los $2.652 (de los que reciben 80% durante el mes, y finalizado el año deben presentar la Libreta para cobrar el 20% restante) para poder comprarle los pañales y la leche a su hijo, pero eso no les alcanza para el resto de los gastos de la casa.

Son muchos los prejuicios – y errores – que existen en relación a la AUH y el primero es pensar que es un plan social y que solo las familias más vulnerables cobran dinero del Estado por sus hijos, ya que pueden cobrarlos millones dependiendo en qué situación laboral están sus padres.

Otra de las frases que se escucha con frecuencia para denostar a las mujeres que cobran la AUH es que «la mayoría no trabaja y que esta medida desincentiva el trabajo». Según el relevamiento «Análisis y propuestas de mejoras para ampliar la AUH» realizado por Unicef y la Anses en 2017, se supo que el 47,4% de las beneficiarias trabaja, aunque tienen un trabajo informal o changa que les sirve de sustento, y la AUH es el único ingreso mensual que les permite tener una previsión a corto o mediano plazo.

En los focus group realizados por Voices! para el relevamiento antes mencionado, se escucharon muchas frases estigmatizantes en relación a que las madres de menores recursos, eran irresponsables a la hora de gastar el dinero de la AUH. La realidad, por el contrario, es que los recorridos con equipos de la Anses a través de todo el país permitieron verificar que el dinero va dirigido en su mayoría al niño: zapatillas, alimentos y útiles de la escuela. Por otro lado, la mayoría de las titulares tiene entre 25 y 35 años y casi todas son argentinas (solo el 1,36% de los beneficiarios son extranjeros).