«Por una manga de imprudentes» | Familia salteña destrozada por hinchas despedidos como héroes pese a que iban alcoholizados

El triple choque de General Güemes ya suma cinco muertos. Uno de los sobrinos de las víctimas se mostró indignado e impotente porque las redes, incluso medios, destacaron el «sentimiento» de tres fallecidos que volvían de un partido de Juventud, circulando con alcohol en sangre. Incluso hubo un acto en el club.

El triple choque de General Güemes, ocurrido en la madrugada de este domingo, ya se cobró cinco víctimas. Incluyendo a dos personas que volvían alcoholizadas de un partido de Juventud Antoniana. Uno de ellos, al volante.

Esto generó un comentario cargado de enojo e impotencia de un familiar de una de las víctimas. Se trata de Facundo Toranzos, camarógrafo de Multivisión Federal, quien escribió en las redes y dijo que la pasión no debe tapar la imprudencia.

«No quería hacer comentarios al respecto de la situación, pero es tanta la impotencia y el dolor que tenemos con mi familia… Todo por una mangas de imprudentes que por ‘fidelidad y pasión al club’ tuvimos que enterrar a mi tía Emilse, mi tío Pablo en estado crítico luchando por su vida y mi prima igual… Mayor parte de la gente hablando y publicando en la redes, medios y demás de la ‘pasión por el equipo’. Pero claro nadie puso a la luz todo el dolor que estamos atravesando y que una bella familia como la de mis tíos quedó destruida», escribió Facundo en su cuenta de Facebook.

El diario El Tribuno informó que dos de los fallecidos, Mario Escobar (34) y Rodrigo Héctor Romero (36), estaban alcoholizados al momento del impacto. Escobar estaba al volante. Los dos regresaban de un partido de Juventud Antoniana en Tucumán. En el vehículo iban otras cuatro personas de las cuales una, identificada como Micaela Urzagasti (24), también falleció.

El accidente se produjo cuando el Fiat Palio conducido por Escobar intentó sobrepasar la marcha de un Volskwagen Gol, a la altura del parque industrial de General Güemes. En ese momento apareció un Peugeot 307. Escobar hizo un trompo y quedó sobre su propio carril, donde fue embestido por el Gol.

Del Gol fallecieron un hombre y una mujer. El conductor del Peugeot, un gendarme que también tenía alcohol en sangre, resultó ileso.

El hecho provocó que la barra de Juventud Antoniana organizara una vuelta olímpica en la cancha del club salteño, con un ataúd en andas. El diario El Tribuno describió la escena como una «postal del sentimiento de los hinchas y fanáticos», a pesar de que la tragedia se produjo por la imprudencia e irresponsabilidad de esos mismos hinchas homenajeados.