Peronismo fragmentado | Urtubey y el fin de la Liga de Gobernadores

Durante décadas el peronismo confió en que la llamada Liga de Gobernadores ungiera un candidato propio para garantizar un presidente propio. Los resultados electorales del 2015 achicaron una Liga que ahora se bifurca en dos.

Salvo Alicia Kirchner – por obvias razones – y el formoseño Gildo Insfran en menor medida, el resto de los mandatarios siempre se esforzaron por dar señales explícitas o implícitas de que ningún lazo político y sentimental los ataba a la ex presidente Cristina Kirchner.

Esa convicción y la ambición de que la Liga pueda impulsar un candidato a presidente no sólo los unía, sino que también los deslizaba a una particular relación con la Casa Rosada que los consideraba el peronismo racional. A medida que la posibilidad de la reelección de Mauricio Macri se desmorona, la actitud de esos gobernadores con la Casa Rosada fue haciéndose menos unánime por los estragos que las medidas del ejecutivo nacional provoca en las provincias y las posibilidades de sus propios mandatarios para ser reelegidos.

Esa situación se acentuó cuando Mauricio Macri decretó el fin del Fondo Federal Sojero y de manera imperativa pedía a los mandatarios provinciales que den el aval a un presupuesto 2019 en donde la consigna es solo ajuste. Allí los gobernadores peronistas adoptaron conductas distintas y una de ellas se materializó en la reunión del Consejo Federal de Inversiones.

El encuentro había sido impulsado por el tucumano Juan Manzur pero al mismo no concurrieron los mandatarios más dialoguistas de ese grupo como el salteño Juan Manuel Urtubey. Como contrapartida, sí concurrieron invitados no esperados: Sergio Massa, Miguel Ángel Pichetto y referentes de la debilitada CGT.

Urtubey se quedó en Salta y adujo motivos personales y políticos para hacerlo. “Los personales son que junto a su mujer Isabel Macedo llevaron a su hija Isabel, Belita, a controles preventivos”, enfatizó Infobae que también precisó los motivos políticos: “La razón política del salteño para no ir al CFI es que cree que hay que ayudar al Gobierno porque «un estallido no le sirve a nadie». Incluso ayer el salteño declaró al diario La Nación que no irá a la próxima que está programada para el día de mañana.

Fuentes del entorno de Urtubey le confiaron a ese portal nacional que ven difícil armar una liga de gobernadores, unificar estrategias y posiciones. “La división ya está dada de hecho: Salta, Río Negro, Neuquén, Misiones, San Juan y Córdoba, en principio, están dispuestas a analizar el Presupuesto 2019 y negociar con el gobierno nacional”, precisó Infobae en su sección Círculo Rojo en su edición de ayer.

Del otro lado están los gobernadores menos dialoguistas, los que se juntaron con Massa y Pichetto, como Alberto Rodríguez Saá (San Luis), Juan Manzur (Tucumán), Carlos Verna (La Pampa), Gildo Insfrán (Formosa), Mario Arcioni (Chubut) y Gerardo Zamora (Santiago del Estero).

“No sería casual que Chaco y Tierra del Fuego hayan estado representadas por sus vicegobernadores. Especialmente Rosana Bertone que suele ‘jugar’ en tándem con Urtubey y que inició conversaciones con el equipo de Florencio Randazzo. El freno a las obras afectaría a la provincia más austral pero ella suele ser equilibrada en su vínculo con el gobierno nacional”, precisa Infobae.