El uniformado terminó denunciado por extraer el dinero de una cartera.

Días atrás informábamos el caso de otras dos “manzanas podridas” en la institución azul. Ese era el caso de los policías, un cabo y un agente, contrabandistas de cigarrillos, que también terminaron siendo investigados y se pidió su separación de la fuerza.

Esta vez se trata de un Suboficial Sargento, que prestaba servicios en La Lonja, más específicamente en la Comisaría 102. Al parecer el Suboficial Sargento andaba corto de efectivo y optó por la vía fácil, y no hablamos de pedir coimas, sino que hizo todo lo opuesto a lo que cualquier persona pensaría de un policía: se sacó la gorra y le pintó el caco.

“La denuncia fue formalizada el lunes”, indica la escueta nota publicada por Prensa de la Policía de Salta, que además especifica que tal denuncia fue realizada por una mujer quien señaló la “sustracción de mil pesos que se encontraban en el interior de una cartera”.

Cuando la noticia llegó a oídos de los superiores, el uniformado fue puesto a disposición de la Fiscalía Penal N° 1. Además señalan que desde la Jefatura de Policía se ordenó apartar de su cargo a este poliladrón y enviaron un informe a la oficina de Asuntos Internos de la Secretaria del Ministerio de Seguridad.