Oportunismo de derecha salteña | Aprovechan la muerte del subcomisario Pistán para pedir pistolas taser

En las redes sociales Martín Grande, Ignacio Jarsún e Inés Liendo postearon mensajes similares asegurando que si el policía portaba una de estas armas podría haber salvado su vida.

Esta nota bien podría titularse «oportunismo necrófilo», que es básicamente la estrategia desenvuelta por un sector de la derecha conservadora salteña. Puntualmente tres de sus representantes políticos que encontraron la manera de augurar algo que nunca podría comprobarse: si el subcomisario asesinado de un palazo en la cabeza hubiera estado armado con una tase, habría sobrevivido.

Dos quienes argumentaron de esta manera tienen cargos legislativos y una quiere instalarse en la agenda local para acceder a alguno de esos cargos. Les une el reflote de un debate que se inició ya un tiempo atrás: el uso de pistolas eléctricas taser por parte de la policía salteña. La muerte del subcomisario Manuel Pistán, fue la excusa perfecta. En las redes sociales, Grande, Jarsún y Liendo aprovecharon el momento para manifestarse por la necesidad de estas armas, a la par que enviaban condolencias a la familia del policía fallecido.

En el caso del diputado nacional de Juntos por el Cambio, Martín Grande, posteó en Twitter: «Sin TASER por argumentos ideológicos y por no disparar con su pistola reglamentaria, por temor a terminar preso por una causa de abuso policial, hoy perdemos a un gran funcionario». En tanto su compañera de partido y recientemente precandidata a diputada en las PASO, Inés Liendo, publicó «No tener las pistolas taser nos costó la vida de otro policía».

Mientras que el vicepresidente de la Cámara de Diputados de Salta, Ignacio Jarsún, quien ya tiene un historial amplio de lobby por el uso de estas pistolas, publicó en Instagram: «Lamento mucho que no dispongan de las pistolas taser para estas situaciones, quizás esto se hubiese evitado. Lamento que no puedan usar su arma reglamentaria, por temor a la jusitica y los ‘defensores’ de los Derechos Humanos, que en estas situaciones, mayormente favorecen a los violentos y delincuentes».