Nuevos horizontes | Ministro de Urtubey en busca de un cargo de Juez Federal

Ramiro Simón Padrós.

Se trata del secretario General de la Gobernación, Ramiro Simón Padrós. Sus aceitados vínculos con el poder le otorgan chances para ganar el concurso. El ex ministro Eduardo Silvester también es de la partida.

El lunes pasado el Presidente del Consejo de la Magistratura del Poder Judicial de la Nación, Dr. Miguel A. Piedecasas, convocó para mañana jueves 15 de marzo a la audiencia de Concursos Públicos de Antecedentes y Oposición para la Designación de Magistrados del Poder Judicial de la Nación.

Algunos de los que concursarán son nombres conocidos para el salteño interesado en la política provincial. Es que además de los concursantes Alejandro Lávaque o Santiago French; se encuentra el actual secretario de la Gobernación de Salta, Ramiro Simón Padrós; y el ministro de Seguridad de Urtubey, Eduardo Alberto Sylvester; quienes mañana a las 12:00 horas, en la sede de la Cámara Federal de Apelaciones de Salta empezarán a desandar el Concursos Públicos de Antecedentes y Oposición para la Designación de Magistrados del Poder Judicial de la Nación.

Según los pasillos judiciales, Ramiro Simón Padrós corre con ventaja sobre el resto. Lo dicen por los aceitados vínculos que el actual ministro de Urtubey tiene con el poder político y judicial de la provincial. Al respecto, podemos precisar que se trata de un funcionario que protagonizó un meteórico ascenso en la década “U”: fue nombrado secretario Legal y Técnico cuando Urtubey asumió en el 2007, luego devino en Fiscal de Estado en agosto de 2011 y finalmente se convirtió en secretario General de la Gobernación desde junio de 2013 a la fecha cuyas funciones puede resumirse así: encontrar los argumentos jurídicos para respaldar las decisiones políticas del Gobierno.

Simón Padrós, sin embargo, no sólo protagonizó un ascenso meteórico. En algún momento pudo presumir de tener dos hombres en el gabinete a partir de su asunción como secretario General de la Gobernación: César Mariano Ovejero ex ministro de Cultura y Pamela Calletti quien en ese año se convirtió en ministro de Justicia, luego de Justicia y Derechos Humanos y hoy ocupa la Fiscalía de estado. Los dos últimos tenían una larga lista de coincidencias con Simón Padrós: abogados, egresados de la Universidad Católica de Salta, accedieron a becas de especialización en el extranjero a través de importantes y elitistas fundaciones; se especializaron en Derecho Administrativo en la Universidad Austral entre los años 2006 y 2007 y trabajaron junto a Simón Padrós mientras este ocupaba cargos importantes del estado provincial. Con Mariano Ovejero, por ejemplo, compartieron puestos en la Fiscalía de Estado durante el romerismo y también en la Secretaría Legal y Técnica “U”, cuando el primero la conducía y el segundo asesoraba. En el caso de Pamela Calletti, fue la Coordinadora de la Fiscalía cuando Simón Padrós la ocupaba y siguieron juntos cuando este asumió en la Secretaría de la Gobernación y Calletti mantuvo el cargo de Consultora Jurídica de la misma. Simón Padrós, además, tenía como padrino “político o judicial” a Rodolfo Urtubey padre quien siendo Juez de la Corte salteña, hizo de Simón Padrós y Pablo López Viñals dos fieles discípulos: el primero, en Derecho Administrativo y el segundo, en Derecho Penal.

Otro de los concursantes que tuvo un paso destacado por el gobierno “U” es Eduardo Sylvester quien llegó a ser ministro de Seguridad del actual gobernador. Su ascenso a los más altos peldaños del poder provincial radicó en sus vínculos con uno de los hombres que, escondiendo siempre el rostro y sin cargo formal que lo vincule al Grand Bourg, solía hablarle al oído al mismo Urtubey. Se trata de Horacio Aguilar, el poderoso letrado que se desempeñó como Juez Federal de Salta y Jujuy. El mismo que compartió departamento en Buenos Aires con Urtubey cuando ambos eran estudiantes y que por unos años estuvo vinculado contractualmente con el Gobierno.

Con respecto a su paso por la Justicia Federal, este suele decir que ocupó el cargo de Juez Federal 2º de Jujuy entre el año 2002 y 2004. La afirmación fue refutada por la prensa nacional, que presentó documentos que lo muestran en el cargo hasta por lo menos el 19 de septiembre de 2005. La controversia que originó el cruce de acusaciones tenía sentido. Aguilar había renunciado a la justicia federal para asumir la defensa del zar azucarero Pedro Blaquier, acusado de colaborar con la dictadura durante los trágicos “Apagones de Ledesma” en 1976 y los organismos de DDHH jujeños impugnaban que Aguilar defendiera a Blaquier luego de haber accedido, como juez, a los expedientes de las causas.

¿Cuál es la relación entre estos datos y Eduardo Sylvester? La respuesta es fácil. En el año 2005 y con sólo 25 años, Sylvester se convirtió en Secretario de 1ª Instancia del Juzgado de 2ª de Jujuy que comandaba Aguilar. Se desempeñó en el cargo hasta el año 2006, mientras en el 2007 se convirtió en Secretario de Cámara de la Cámara de Federal de Apelaciones de Salta cuando Aguilar también era Juez Federal. En este caso, Sylvester ocupó el cargo hasta el año 2009 y la relación entre ambos era tan estrecha que maestro y discípulo fueron socios fundadores de la Fundación para el estudio del Derecho en el Noroeste Argentino – FEDENOA -, de la que Aguilar fue un gran impulsor para seguir vinculado con profesionales de Salta y Jujuy.

En ese 2009, Sylvester pegó el salto desde la justicia federal al gobierno de Salta y se convirtió en Director Ejecutivo de la Agencia Antidrogas de la provincia. Se trata del mismo año en que la relación entre Aguilar y el Grand Bourg dejó de depender de la amistad entre el primero y el Gobernador para formalizarse de otra manera. El decreto 1.261 de abril de ese año establecía que “Estudios Aguilar” asesoraría al Grand Bourg. Los servicios se valuaron aquella vez en $8 mil más IVA. La provincia, además, costearía los gastos de viajes y alojamiento cuando las tareas llevaran al abogado o a miembros de su estudio a otras provincias o al exterior.

Los decretos 1.443/10 y 1.048/11 prorrogaron, por el año 2010 y 2011 respectivamente, el vínculo entre las partes. La relación finalizó por abril de 2012, cuando Aguilar ya asumía la defensa de Pedro Blaquier y era denunciado por los organismos de DDHH jujeños. La desvinculación era políticamente conveniente. Después de todo, era un contrasentido que el defensor de un empresario acusado de colaborar con el terrorismo de Estado asesorara a la provincia en “asuntos relacionados con el Derecho Federal y demás cuestiones vinculadas a la Justicia, Seguridad y Derechos Humanos”.

Sylvester, mientas tanto, se convertía en secretario de Seguridad y luego en ministro del área. Dejó el cargo para buscar una banca en la legislatura provincial con tan malos resultados que terminó recibiendo el auxilio de un cargo menor en el gobierno provincial. Ahora busca ser juez, aunque parece que el que marcha con ventajas es Ramiro Simón Padros.