Así se desprende del último relevamiento de intención de voto de cara a las primarias, realizado por la consultora Aragón & Asociados. Medios nacionales enfatizan que la polarización crece “restando chances a la tercera posición”.

A la luz de las últimas encuestas, la fórmula que lidera Macri acompañado de Miguel Ángel Pichetto tiene una intención de voto de 29,7% y la conformada por los Fernández alcanza el 35,8%. “En tanto, los candidatos Lavagna y Juan Manuel Urtubey, que aspiraban a sacar ventaja con el voto del electorado desencantado por el gobierno actual y el anterior, no alcanza 12%”, remarca en su edición de hoy Ámbito Financiero.

El mismo medio hace un resumen de la historia de ese espacio que por ahora no encuentra la forma de romper con la polarización: “Si bien es cierto que, desde el primer momento las consultoras y los propios espacios políticos anticiparon un escenario polarizado, todo hacía suponer que un tercer candidato podría sacar ventaja de la ´grieta´. Con esta intención se presentó, en septiembre de 2018, el espacio Alternativa Federal. Conformado por Pichetto, Urtubey, Massa y Schiaretti, el frente que supo agrupar a un sector del peronismo se fue diluyendo con el correr de los meses. Pero en paralelo (aunque unos meses más tarde) el nombre de Lavagna empezaba a sonar como presidenciable”.

Fue en el mes de febrero, en la tradicional Fiesta del Sol en San Juan, cuando el economista ganó terreno y cosecho apoyos del gobernador local Sergio Uñac – que entonces no había sido reelecto – quien dijo incluso que no le disgustaba la idea de acompañar la fórmula. Inclusive el propio Pichetto sonó como compañero de fórmula de Lavagna que comenzó a enfatizar que la Argentina precisa un gobierno de unidad nacional con respaldo parlamentario.

“Para entonces el economista dialogaba con frecuencia con los dirigentes de Alternativa Federal, pero las diferencias en torno a la posibilidad de ampliar o no dicho espacio se tornaron irreconciliables. Mientras el peronismo no kirchnerista sellaba en Córdoba el espacio que se extinguiría tiempo después, Lavagna hacía lo propio y anuncia Consenso 19”, recuerda Ámbito. Luego vino el llamado de Macri a un Acuerdo de Gobernabilidad de diez puntos marcó el fin de ambos espacios.

“Mientras Lavagna y Massa rechazaron la convocatoria por «poco seria”, Pichetto salió a respaldar el acuerdo. En tanto, Urtubey se mostró ambiguo, y Schiaretti se iba de vacaciones. El pase del líder del Frente Renovador a Frente de Todos y de Pichetto a Juntos por el Cambio abrió paso a la alianza entre el gobernador salteño y Lavagna. El frente electoral que prometía ser una tercera vía que diera competencia, hoy no parece molestar al oficialismo ni al kirchnerismo”, finaliza el artículo.