Norte salteño | Femicida de adolescente wichi se fugó tras recibir el beneficio de la prisión domiciliaria

Se trata de Kevin David Torres, imputado por el asesinato Florencia Isabel Torrez: una niña wichí de 14 años, cuyo cuerpo fue encontrado a principios de marzo en proximidades del cementerio de Pichanal.

Torres tiene 24 años y está acusado de haber asesinado – 5 de marzo pasado – a cuchilladas a la adolescente Florencia Isabel Torrez. Lo que se ha informado hoy es que tras haber sido beneficiado por la prisión domiciliaria que su defensa solicitó por cuestiones de salud, el imputado se fugó de la vivienda a donde había sido enviado por la Justicia. No obstante, la periodista Elena Corvalan destaco en una nota publicada hoy en la sección local del diario Página 12 que ayer fue imposible obtener información oficial.

La novedad fue recibida con indignación por la familia de Florencia Torrez y en la comunidad ava guaraní donde reside. Es más, mujeres de la comunidad que forman parte del grupo Kuape Äi (Aquí Estoy) se manifestaron anoche frente a la sede policial de Pichanal, en repudio a «la decisión del juez de otorgarle la domiciliaria y que se les haya escapado así tan fácil», informó la vocera.

La vocera insistió en que los operadores del sistema de justicia de Salta no brindan información suficiente al padre de la adolescente asesinada. Dijo que cree que no le notificaron del momento en que el femicida fue enviado a su casa. Y ayer se enteró de su huida por una integrante de Kuape Äi. «Me parece reinjusto que se tengan que enterar por una compañera nuestra de la organización que el asesino de tu hija se escapó», lamentó la mujer al medio citado.

El asesino de Florencia Torrez – 14 años al momento del femicidio – aducía mantener desde hace años una relación sentimental con Florencia, aunque la legislación vigente en nuestro país dispone que no hay “relación consentida” en el caso de los menores de 14 años y por lo tanto se trata de abusos.

Florencia era huérfana de madre y para cuando fue asesinada residía en la comunidad Nueva Jerusalén, del Pueblo Ava Guaraní, en Pichanal, junto a su padre, su madrastra, Nancy Campos, y su hermana menor, dos medio hermanos y otros hijos de su madrastra. Florencia y su hermanita habían nacido en la comunidad Misión Wichí, también de Pichanal, en el departamento Orán. Su padre y su madre se separaron cuando las niñas eran todavía muy pequeñas y cuando tenían cuatro o cinco años su madre se acompañó con un hombre de Misión Carboncito, otra comunidad wichí, a donde fueron a vivir, ya en el departamento San Martín, en el extremo norte provincial. Pero la madre falleció hace unos tres años y las hermanas fueron a vivir con su padre, que había formado una nueva familia. Por lo que se sabe, Florencia no se acostumbraba en este nuevo lugar al que le tocó ir a vivir.