Nord Stream: un sabotaje que da qué pensar

Entre los líderes europeos se impuso la hipótesis del sabotaje ruso a los gasoductos, aunque para algunos especialistas este sabotaje favorecerá a Ucrania. (Sandra Carral Garcín)

La energía siempre fue un asunto estratégico y crítico, pero más aún hoy en el marco de una crisis energética por diversas razones asociadas a la guerra entre Rusia y Ucrania y ciertas medidas dispuestas en la Unión Europea de sanción contra el que se considera el país invasor, más otros asuntos que corresponden con una política energética del bloque que hacen que el costo de la energía aumente desmesuradamente.

La actualidad nos ha aportado el tema del sabotaje de los gasoductos Nord Stream 1 y Nord Stream 2. El ingeniero de minas Bertrand Scholler, diplomado de la Escuela de Petróleo y del Instituto de Estudios del Petróleo de Paris, piensa que este sabotaje favorecerá a Ucrania, puesto que elimina una vía de presión de Rusia sobre Europa a nivel de la alimentación de este combustible estratégico. En una entrevista en el medio francés Sud Radio explicó con detalles técnicos de qué se trata este sabotaje y sus implicancias.

Los gasoductos fueron construidos para transportar el gas producido en Rusia (Viborg y Ust-Luga), al lugar donde es distribuído en Alemania (Greifswald). Rusia podía enviar a Europa 110.000 millones de metros cúbicos de gas por año con estos gasoductos.

Se trata de gasoductos de 1.200 kilómetros de longitud, de 1,40 metros de diámetro, 4 cm de espesor, siendo el acero el material de los tubos (12 metros de longitud, peso 24 toneladas) soldados unos a otros, con 15 cm de blindaje de hormigón. Los gasoductos se extienden en el Mar Báltico, a 100 metros de profundidad.

La armadura de estos gasoductos fue concebida como para resistir la caída de un barco encima de ellos, razón por la cual se piensa que el sabotaje ha sido realizado con bombas especiales. En cada uno de los gasoductos hubo dos aberturas en lugares significativos, siendo la segunda un poco más alta en términos de nivel (dado que el fondo del mar no es uniforme), y realizada a una distancia mayor al diámetro del tubo para inutilizar el gasoducto. Por otra parte, siendo 2 las aberturas en el caso de querer controlar la entrada de agua inyectando gas (o aire) en la segunda abertura sería más difícil por la menor presión.

Los saboteadores entonces tendrían varias competencias: conocimiento en bombas explosivas especiales; capacidad de infiltrarse en uno de los mares más vigilados permanentemente por barcos y helicópteros, en la zona de un país (Suecia) que está por incorporarse a la OTAN -Organización del Tratado del Atlántico Norte-; y conocimiento de los gasoductos dado que los agujeros los hicieron de manera calculada para que no puedan ser utilizados.

El gas continuó a escapar por los gasoductos saboteados porque los rusos respetaron las reglas de seguridad y de seguros, si hay una pérdida hay que reforzar la presión para que el agua no entre en el tubo, pero la situación se volvía absurda: se trata de centenas de millones de metros cúbicos de gas.

Alemania es dependiente energéticamente en un 40% del gas ruso. Este gas proviene por distintas vías: Bielorrusia luego Polonia, Ucrania luego Polonia, Mar Negro y Turquía. En el camino todos se sirven del gas ruso, tienen una estrategia diferente según dejen o no vender el gas a los rusos según adhieran o no a las medidas de sanción. Además se podría contar con un gasoducto desde Noruega a Polonia que podría conectarse fácilmente al gasoducto ruso.

En cuanto a la cuestión ambiental, el impacto del metano significa muchas centenas el impacto del dióxido de carbono, sumado al riesgo de explosión de embarcaciones circulando en la zona.

Un diplomático chino mencionó al respecto, en instancias internacionales, que nunca había estado tan preocupado desde el origen del conflicto puesto que este sabotaje muestra que hay agresores que no tienen ningún límite en sus acciones (suponiendo una situación similar en el gasoducto ruso desde Siberia a China sería una catástrofe).

Todo esto agrega inquietudes en cuanto a la continuación agravada del conflicto entre Rusia y Ucrania, el cual parece incrementarse en lugar de resolverse por la vía pacífica (nótese que el sabotaje se produjo antes de que concluyeran los referendums en las regiones de Donestk, Lugansk, Kherson y Zaporiyia para la anexión a Rusia).

Según parece, no hay límites para la inconciencia, puesto que se sobreponen ciertos intereses geopolíticos para la concreción de una agenda que en lugar de priorizar la paz y el bien común, sigue la vía del conflicto que sólo favorecerá a unos pocos.

Para más información:  

Nord Stream saboté – Bertrand Scholler: “Ce sabotage va profiter à l’Ukraine”

El sabotaje a los gasoductos Nord Stream entierra una posible vía de acuerdo en Ucrania

https://www.publico.es/internacional/sabotaje-gasoductos-nord-stream-entierra-posible-via-acuerdo-ucrania.html