En un segundo caso en menos de un mes, Drogas Peligrosas intervino en el secuestro de más de un centenar de frascos de esta “sustancia” y la demora de un vendedor.

El primer “reviente” -como se conoce en la jerga del hampa- al peligroso submundo de las cremas tuvo lugar en el microcentro de la capital salteña. Ahí se reportó que dos personas fueron identificadas como vendedores de la peligrosa “crema de cannabis sativa”. A pesar de que nunca se le hizo un test para comprobar que efectivamente tuviese tal procedencia, o si se lo hicieron, pues no lo informaron. En ese operativo pusieron fuera de circulación la ostentosa suma de “63 potes”.

Pero en el caso que hoy nos concierne, acaecido en Rosario de la Frontera, la bizarría cobró tintes mayores. Según lo informado por la prensa policial en su sitio web -de donde tomamos prestadas las imágenes que más parecen un allanamiento narco en serio y no la perejileada a un local de avón- hubo un “operativo de seguridad implementado en las fiestas patronales en el paraje Los Baños”. El mismo fue el que derivó en que “efectivos de Drogas Peligrosas que realizaban patrullaje de prevención de ilícitos” realizaran el secuestro de “121 frascos con la leyenda de crema curativa con aceite de cannabis sativa”.

Al igual que en el anterior caso publicado también por PrensaPolSal, tampoco se especifica si se hizo un test para determinar que efectivamente las cremas estuviesen hechas con cannabis; o si simplemente, y como suele suceder cada vez con más asiduidad, las mismas serían placebos que comerciantes inescrupulosos suelen vender como curas milagrosas. Lo que sí se informa es que el vendedor, de 31 años, quedó demorado y “junto a lo secuestrado fue puesto a disposición de la justicia”.