Polémica en Salud: «Ninguna clínica, hospital o sanatorio de la provincia de Salta cumple»

Lo aseguró el presidente de la empresa que maneja la Clínica Divina Misericordia, de Tartagal, que tiene diez días para corregir irregularidades que la podrían llevar al cierre.

Pablo Tejerina Sosa, presidente de Hospital Vespucio SA, la firma que maneja la Clínica Divina Misericordia de Tartagal, aseguró que «ninguna clínica, hospital o sanatorio de la provincia» cumple con las condiciones demandadas por el Ministerio de Salud.

La Divina Misericordia se encuentra en una etapa decisiva que podría llevarla al cierre. El Ministerio de Salud le dio diez días de plazo para corregir irregularidades que, según Tejerina Sosa, se repiten en diferentes establecimientos que no son multados.

Las irregularidades

El Tribuno informo que el gobierno detectó falencias en el grupo electrógeno de la clínica, que no se presentaron los certificados de seguridad expedidos por el departamento de Bomberos de la Policía de la Provincia, y que el establecimiento tiene la habilitación vencida y el funcionamiento del Servicio de UTI, sin autorización.

El matutino indicó que el servicio de cirugía no se encuentra habilitado por falta de grupo electrógeno para abastecer las áreas críticas. Hay filtraciones y falta de mantenimiento en general en todo el edificio.

El descargo

«Ninguna clínica, hospital o sanatorio de la provincia de Salta cumple con todas las especificaciones de esa entidad, a excepción de tres que se encuentran en la capital de la provincia que son las clínicas de Swiss Medical, Ospe e IMAC. El resto tienen falencias como la Clínica Divina Misericordia de Tartagal. Por eso no entendemos muy bien a qué obedece esta postura tan estricta del Ministerio de Salud con nosotros», aseguró Tejerina.

En El Tribuno, el titular de la clínica dijo que presentará «una nota solicitando 120 días para cumplir con las especificaciones que se nos exigen. La comunidad y sobre todos nuestros pacientes saben que venimos haciendo mejoras en todos los servicios de la clínica».

«En este momento nuestra mayor preocupación son los 3.000 afiliados de PAMI que tenemos bajo nuestra responsabilidad porque el otro prestador, que es el hospital de Tartagal, no puede recibir un internado más, según me informaron ante un pedido que formulamos», explicó.