La dimisión fue anunciada esta tarde, a días de que la economía nacional volviera a temblar y a dos semanas de conocerse que su fortuna personal pasó de $120.926.343 en el 2017 a 217 millones en el 2018. De ese total, cuarenta millones están radicados en el exterior.

Desde el lunes pasado, las versiones sobre un posible alejamiento de Nicolás Dujovne del ministerio de Hacienda no paraban de circular. Fuentes de la Casa Rosada confirmaron a distintos medios que se concretó finalmente su reemplazo por el hasta ahora ministro de Economía bonaerense, Hernán Lacunza.

El funcionario de María Eugenia Vidal se encontraba en Neuquén de vacaciones, las cuales fueron interrumpidas de inmediato por la convocatoria del presidente Mauricio Macri, quien lo mandó a buscar con el avión oficial Tango 10. Su nombre estaba entre los primeros de la lista de posibles reemplazantes de Dujovne, al igual que el ministro del Interior, Rogelio Frigerio y el ex titular del Banco Nación, Carlos Melconián.

Se concreta así la salida de uno de los ministros más cuestionados de la administración nacional y el que mayor incremento de su fortuna experimento en estos años, tal como lo indica su declaración jurada presentada ante la Oficina Anticorrupción. Los datos conocidos apenas hace dos semanas eran elocuentes: Nicolás Dujovne declaró un patrimonio de $217.942.368, sustentado por propiedades, dinero, depósitos en efectivo, tenencias en títulos públicos, acciones, bonos en el país y también bonos en el exterior que mantiene, aun cuando es de los hombres que les pide a los argentinos tener confianza en el país. Teniendo en cuenta que, según su declaración, su fortuna en el 2017 era de $120.926.343, el incremento en un año fue del orden del 80%, unas de las pocas cosas superiores a la inflación.