Multitudinario aguante en favor de la IVE | Miles de salteñ@s en busca de una representación

Fiore, Romero, Urtubey, Olmedo, Nanni, Grande, Zottos, David, Leavy y Kosiner. Esos son los apellidos que respondiendo a un viejo orden, se divorciaron de un movimiento potente que exige modernizar los valores salteños.

1.- Entre los mencionados hay halcones y palomas. Martín Grande, Alfredo Olmedo, Rodolfo Urtubey o Cristina Fiore están entre los primeros y se caracterizan por querer salirse con las suyas a como dé lugar, sin ceder en nada a los mandatos de una salteñidad supuestamente regida por dios;

2.- Las palomas dicen que puede ser pero no. El malabarismo verbal sólo disfrazó la decisión tomada de antemano. Son los que improvisaron argumentos que en lo central no modificaba en nada el estatus quo con el objeto de no enemistarse con los pastores de un rebaño que – según las encuestas por ellos consultadas – estaban mayoritariamente con el no;

3.- Al frente de ellos, una marea verde que también se visibilizó en Salta y cuyo rasgo distintivo fue la de andar arropadas con los pañuelos verdes mientras se adueñaban una y otra vez de las calles;

Foto: Facebook Patas Flacas – Productora Audiovisual y Feminista.

4.- Marea que desbordando los moldes de la pretérita salteñidad, siguieron entusiastas el debate en la cámara de diputados el pasado 14 de junio, aunque ayer se movilizaron aún más haciendo honor a la famosa cultura del “aguante” juvenil que consiste en quedarse “afuera” haciendo el aguante aun sabiendo que el objetivo no se lograría como ocurrió ayer en el senado nacional;

5.- Lo último significa una sola cosa: el movimiento por el aborto legal, seguro y gratuito ganó la batalla cultural porque el aislamiento de antaño dejó lugar a una articulación que posibilitó una maravillosa mezcla entre lo popular y lo culto, lo mediático y lo académico, lo científico con el sentido común y la calle con sectores institucionalizados;

6.- Pero la potencia del movimiento se explica también por otra cosa: al diagnóstico y a la política pública de intervención propuesta para resolver una problemática evidente se apoderó de las masas;

Foto: Facebook Juan Gerrero.

7.- Esa masa estuvo constituida preponderantemente por adolescentes y jóvenes que se abrieron paso a los empujones y que en Salta, hicieron caso omiso a esa pretendida salteñidad que se sostiene en dos mentiras: la existencia supuesta de valores inmutables y la suposición de que los mismos atraviesan sin fisuras a todos los salteñ@;

8.- Jóvenes y adolescentes que forman parte de un movimiento tumultuario cuyos valores, ideas y empuje tiene consecuencias culturales impredecibles para nuestra provincia, aunque definitivamente deseables con respecto a lo existente;

9.- Movimiento cuyo bautismo callejero en Salta ocurrió un 3 de junio del año 2015 cuando la consigna #NiUnaMenos# confirmó que la palabra “femicidio” era poderosa por su capacidad para describir y valorar una situación tremenda contra la que se debe luchar; por la precisión con que delimitaba un fenómeno complejo en el que el asesinato de una mujer a manos de su pareja no el resultado de un desquicio individual, sino el desquicio generalizado de un orden en donde el “femicidio” es el eslabón más extremo de una cadena de violencias sobre la mujer; y por el éxito político de esa palabra para forjar una identidad férrea entre las propias mujeres independientemente de las miradas distintas que puedan poseer sobre otras dimensiones de la realidad política y social;

Foto: Instagram Yam Bosco.

10.- Bautismo callejero que esa vez dejó notar algo que ayer en la Legislatura ya fue pura regla: jóvenes sin tradiciones políticas definidas pero cuyas modalidades de participación nada tienen que ver con las columnas reducidas, uniformes y disciplinadas que acostumbran a acatar órdenes de algún comandante que pretende disputar la plaza a otras columnas igualmente reducidas, uniformes y disciplinadas, que a las órdenes de otro comandante pretendía aunque ambos asegurasen que peleaban contra lo mismo y por algo parecido;

11.- Las nuevas protagonistas son indiferentes a los catecismos ideológicos e incluso a los sacerdotes laicos y partidarios que verbalizan las letanías; las nuevas protagonistas  se conforman con identificar la situación injusta, explicar a su entorno porque hay que luchar contra ella, advertir a los suyos los inconvenientes que puede acarrear la lucha para luego lanzarse a la tarea con el entusiasmo propio de quienes protagonizan algo de vital importancia para la sociedad y ellas mismas;

12.- Entusiasmo tumultuario que a algunos nos sorprenden maravillosamente: grupos por allá que a puras patadas de murga hacen música las consignas; otros más allá que a fuerza reggaeton y Hip Hop o algo parecido a esos géneros, logran que un racimo de manifestantes se agolpe sobre ellas; otros grupos mucho más allá que se ocupan de pintar los rostros de sus compañeras de lucha; pero todos formando parte de una comunidad de singularidades que ni se preguntan que querrían decir si se ponen por debajo de tal o cual cartel, porque la cartulina de la desconocida de al lado la expresaba enteramente;

13.- Adolescentes y jóvenes que pueden no ser mayoría en términos numéricos, pero practican y difunden valores que empiezan a imponer modalidades que serán hegemónicos entre la población de 16 y 35 años, sector etario que pronto serán mayoría cuantitativa y cuyo rasgo esencial es el de no canonizar tradiciones, homilías, teorías, ni libros consagrados;

14.- Jóvenes y adolescentes que desechan de plano la posibilidad de convertirse en la silueta secundaria al que fueron reducidas hasta ahora las mujeres salteñas por una provincia pretendidamente cortesana. Ellas son hijas de una revolución comunicacional que las desliza a replantearse todo a partir de las novedades que posibilitan nuevos descubrimientos, convirtiendo a los que se opusieron a su lucha en piezas de una Salta anacrónica que puede propinarle algunos mordiscones que sin embargo serán impotentes para controlar la fuerza liberada por el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo;

15.- Proyecto que pronto será Ley por una sencilla y poderosa razón: las nuevas generaciones sienten que las anteojeras con la que esta sociedad analizaba sus problemas simplemente han dejado de funcionar.