Menos creíble que la política | La confianza en la Justicia cayó del 20% en el 2015 al 11,7% en el 2017

Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Lo indica el último estudio del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina. La muestra comprendió 5712 casos, analizados anualmente desde 2010, en aglomerados urbanos con más de 80.000 habitantes.

“El índice actual del 11,7% es el más bajo que registran hoy los tres poderes del Estado, dado que mientras el gobierno nacional mantiene una confianza del 25,6%, el Congreso muestra una adhesión favorable del 16,3 por ciento”, precisa el diario La Nación que analizó el informe de la UCA que precisó que tal caída se da en momentos en que existe «un creciente cuestionamiento al rol de la Justicia y la posible influencia de los intereses políticos de turno».

La UCA midió la evolución de la confianza de la opinión pública en las instituciones de gobierno en el período 2010-2017 con lo cual la investigación comprende una serie histórica marcada por los últimos seis años de la gestión de CFK y los dos primeros del presidente Mauricio Macri. El estudio fue dirigido por el sociólogo Agustín Salvia.

La credibilidad de la Justicia es levemente mayor entre la población indigente (14%) que en la población pobre (11%) y no pobre (11,8%). En el estrato medio profesional la caída es más pronunciada (10,1%), mientras que la imagen sube algunos puntos en el nivel bajo trabajador (13,1%). La confianza que despierta la Justicia es más baja en la ciudad de Buenos Aires (9,4%) y en el conurbano bonaerense (9,6%) -en ambos casos menos de uno de cada diez habitantes- que en las poblaciones urbanas del interior (16,9%) y otras áreas metropolitanas (13,7%). Asimismo, los menores de 34 años mantienen un nivel de confianza relativamente mayor (14,5%) y el rechazo es más abrupto en la franja de mayores de 60 años (9%).

«El informe refleja el escepticismo que la gente tiene hoy en la Justicia. Los datos corresponden al tercer trimestre de 2017 y transmiten que por más que se produzcan cambios y se aceleren algunas causas de corrupción, incluso con detenciones, la gente no cree demasiado en la Justicia», explicó a LA NACION Juan Cruz Hermida, licenciado en ciencias políticas y director de gestión institucional de observatorio. Y estimó que la percepción de la gente es que «más allá de los fallos judiciales la Justicia se mueve de acuerdo a los vaivenes de su relación con los gobiernos de turno».

En 2015, cuando terminaron los doce años de administración kirchnerista, la confianza en el gobierno nacional llegaba al 26,3%. Un año después, ya con Macri en la Casa Rosada, descendió al 21,2% y recuperó más de siete puntos en 2017, para ubicarse en 28,4%. Es el porcentaje más alto después de 2011, cuando la confianza en el gobierno de Cristina Kirchner ascendía al 44,5%.

El mayor índice de confianza en la gestión de Macri se registra entre la población no pobre (31,7%) y en el estrato medio profesional (40,2%). Por el contrario, la imagen más baja se presenta en los sectores indigente (16,8%) y pobre (16,4%) y en los estratos bajo trabajador (26,3%) y bajo marginal (16,8%). Al contrario de lo que sucede con la Justicia, los mayores de 60 años tienen más confianza en el gobierno de Macri (33,7%) y los más escépticos son los menores de 34 años (26%)

Los números son más homogéneos a la hora de medir la confianza de la opinión pública en el Congreso. La serie muestra que en 2010 era del 17%, en 2015 subió al 18,9% y en 2017 se reubicó en 17,3%.

El 91,5% considera la democracia como la mejor forma de gobierno, aunque hay algunos reparos en su instrumentación práctica: solo un 36,5% cree que los ciudadanos tienen influencia suficiente en las decisiones de gobierno. Además, el 86,5% considera que el Estado debe subsidiar los servicios públicos a los sectores vulnerables, el 86,4% cree que se deben proteger los derechos de las minorías y el 67,8% estima que el derecho de huelga es más importante que el derecho a la libre circulación.