La cámara de diputados nacional devino en tribuna de problemas entre salteños. El dipu-periodista pidió una cuestión de privilegio para el Procurador de Salta y su par en la cámara. La causa de las “facturas truchas” de la municipalidad como telón del fondo.

Casi nunca habla, aunque ayer Martín Grande empleó casi cinco minutos para exponer un caso que, según dijo, lo convierte en blanco de presiones. “Es para hacer una cuestión de privilegio para el Jefe de los Fiscales, el Procurador de la provincia de Salta, Abel Cornejo; y un diputado nacional por Salta, Andrés Zottos”, dijo en su introducción para luego relatar lo siguiente.

Municipalidad de Salta

“Esta historia comienza en el año 2018 en Salta, cuando la AFIP descubre una organización destinada a defraudar al Estado y probablemente a la municipalidad de Salta en centenares de millones de pesos. El cerebro de la organización, el contador Matías Huergo. En esa época ‘amigo mío’. Fue detenido en una parte de la investigación en donde ya estaba metido en este embrollo, el propio secretario de Hacienda de la municipalidad – Pablo Gauffin – porque desde su oficina se hacían las facturas truchas por las cuales cobraban obras que teóricamente se realizaban en la municipalidad”, dijo.

Grande recordó que una vez detenido Huergo, él lo fue a visitar en su lugar de detención para pedirle que usara la figura de “testigo arrepentido” porque era obvio que alguien lo respaldaba para realizar las tropelías. “Una vez que terminó esa escena, dije públicamente lo que había hecho y lo nombre al contador Huergo como un ‘salame’ porque obviamente era el ‘salame del sándwich’. Después de mis declaraciones, el Procurador de la provincia, Abel Cornejo, me cito a declarar sin ni siquiera tener las causas en sus manos. No la tenía y me llamaron a declarar. Luego, cuando denuncie la cobardía del Procurador que no investigaba las causas por corrupción me inicio una querella criminal que está por llegar acá a la Cámara de Diputados de la nación ignorando la inmunidad de opinión que esta cámara nos provee a todos para cumplir con nuestra función”, se indignó.

“Esto no termina ahí. Esto va subiendo en la presión, ahora se va a iniciar una segunda causa por parte del Procurador. Y a todo esto, el propio diputado nacional, Andrés Zottos, en perfecta coordinación con el Procurador pide públicamente mi detención por una mera declaración al respecto de un caso de un robo enorme que se ha cometido contra el Estado nacional, provincial y municipal. Por lo tanto, voy a presentar las pruebas correspondientes y le voy a pedir a la comisión que se encargue de este tema en particular, porque me parece que es extremadamente grave. Si esta es la presión que recibe un diputado nacional, imagínense la que reciben los ciudadanos comunes en mi provincia”, concluyó.